Identificar cuerpos geométricos en tercer grado y construir gráficos estadísticos en primer año son algunos conocimientos mínimos de matemática que los alumnos deberán adquirir para pasar de año. Así lo acordaron ayer los ministros de Educación del país al definir la reforma del método de enseñanza, que pondrá foco en la práctica y que abarcará menos temas. Es una respuesta a los magros resultados de las pruebas Aprender.

La evaluación reveló, en marzo pasado, que casi el 70% de los estudiantes de quinto o sexto año del nivel medio están en los niveles "básico" o "por debajo del básico" en el área de Matemática. Apenas el 30% restante logró niveles satisfactorios o avanzados en esta materia.

Definir los saberes indispensables, apuntar a una enseñanza que salga del pizarrón y mejorar la formación de los docentes son algunas de las principales metas que se proponen para revertir esta situación. "Lo que está pasando hoy es una deuda pendiente con la educación, queremos que nuestros chicos aprendan Matemática y el gran punto de inflexión está en la forma de enseñar", expresó Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación.

Para atender a la capacitación docente, unos 500 van a ser formados y enseñarán a otros docentes los saberes que tendrán que dictar con especial foco. Estos "maestros de maestros" serán 300 para el nivel primario y 200 para el secundario, los postulará cada jurisdicción y en una primera etapa beneficiarán a 10.000 escuelas prioritarias a lo largo del país. Empezarán a formarse a fines de este año.

Mercedes Miguel, secretaria de Innovación y Calidad Educativa del Ministerio de Educación, tiene como propósito cambiar la idea de millones de chicos de que la matemática no es para ellos. Ese círculo vicioso por el que muchas veces se convencen desde pequeños de que tienen baja capacidad para los números, no logran saberes para comprender lo que viene, pierden autoestima, acumulan fracasos de aprendizaje y terminan en repitencia o deserción. Es en el segundo año de la secundaria donde más se ven las falencias y el abandono.

"Los chicos se duermen en clase de Matemática y dicen ¿esto para qué me sirve? Pero disfrutan mucho de las Olimpíadas de esa materia. El desafío es entonces lograr que las matemáticas tengan sentido en sus vidas", detalla. Algo de eso se puede lograr con una enseñanza que ponga el eje en la práctica. Parte del programa incluye enviar cajas con materiales didácticos a las 10.000 escuelas prioritarias.

Para inspirar y fomentar junto a los docentes "una nueva forma de hacer y vivir las matemáticas en el aula" se desarrollará un Festival de Problemas de Matemática en Córdoba, el 6 y el 7 de noviembre. Están invitados a participar todos los docentes de Matemática de los niveles primario y secundario.

Indicadores

"En el operativo Aprender le preguntamos a unos 27.000 docentes del país si llegaban a cumplir con su plan de estudios. El 48% respondió que no", explica Mercedes Miguel. "Entonces, había dos problemas: uno, que teníamos más contenidos de los que se podían dar. El segundo, que evidentemente hay una falla en la transmisión de los conocimientos. Por eso, la formación docente es un pilar fundamental de esta resolución [la firmada ayer] y estos indicadores que se aprobaron van a ser insumos para poner el foco en la formación docente en Matemática en estos años", agregó.

Los indicadores se dividen en prioritarios y complementarios (estos últimos son los que se pueden enseñar una vez garantizados los primeros) y actúan como herramientas para orientar los procesos de planificación, enseñanza y educación. También sirven para desarrollar materiales curriculares y didácticos, la formación docente y la evaluación de los aprendizajes. Cada jurisdicción del país puede adecuar los contenidos de los IPAP-M entre años y ciclos, según sus necesidades locales. En el listado están marcados especialmente aquellos que reflejan contenidos que fueron dificultosos en las pruebas Aprender. El objetivo es visibilizarlos.

Delinear los saberes indispensables permitirá hacer hincapié en las transiciones de año en año y cuidar el hilo de aprendizaje. El objetivo final: desarrollar al máximo el potencial de pensamiento lógico matemático a través de una matemática más interdisciplinar, real y atractiva. En el Ministerio de Educación de la Nación esperan comenzar a ver una tendencia de mejora en el aprendizaje de matemática en los próximos dos años.

Fuente: La Nación.

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