La lluvia torrencial que cayó sobre la Ciudad de Buenos Aires este domingo obligó a suspender el duelo que Boca Juniors debía disputar ante Newell’s desde las 21.30 por la fecha número 23 del torneo de la Liga Profesional. Las malas condiciones climáticas hicieron imposible la realización del encuentro, por lo que las autoridades decidieron pasarlo para el lunes a las 19.15, a la espera de que el temporal cese en las próximas horas.

Las tormentas comenzaron el sábado por la noche y se extendieron durante toda la jornada del domingo con distinta intensidad. Al llegar a la Bombonera, los hinchas de Boca Juniors se encontraron con que había gran cantidad de agua acumulada en algunos sectores del campo de juego. La expectativa ante este panorama realmente no era alentadora.

El árbitro Patricio Loustau salió cerca de las 21 a ver las condiciones de la cancha. Tomó una pelota e intentó hacerla picar, pero el esférico no llegó a rebotar por la cantidad de agua acumulada en el césped. Luego trató de hacer correr el balón, pero su intento fue infructuoso ya que el mismo se frenó. Mientras, la lluvia era permanente y no daba indicios de que fuera a parar.

En primer término, el juez decidió postergar 15 minutos la hora de inicio. Cerca de las 21.35, volvió a salir del vestuario y se adentró en el campo de juego: el resultado fue el mismo o incluso peor. Para ese entonces las tribunas ya estaban colmadas por los fanáticos del Xeneize.

“Por las condiciones climáticas el partido ha sido suspendido”, se escuchó por los altoparlantes a las 21.43, algo que motivó un enorme abucheo de parte de los presentes, que pronto comenzaron a abandonar sus lugares.

Fuente: Infobae

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