En el octavo de sus 10 goles producto de la pelota parada, Inglaterra hizo subir al escenario a al héroe inesperado que abrió el partido ante Suecia y el vuelo a las semifinales.

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El defensor Harry Maguire, con su 1,94 metro y más de 90 kilos, saltó más alto que todos en ese cabezazo en el minuto 30. No sólo eso: reavivó su particular historia con la "Albion". Es que dos años antes, el hoy jugador del Leicester City estaba en la Eurocopa que se disputó en Francia con la camiseta blanca y roja... Pero como hincha.

"En 2016 estaba viendo la Eurocopa como fan con mis amigos y ahora son ellos los que me están viendo a mí y a Inglaterra. Han sido dos años extraordinarios. El viaje que he tenido ha sido increíble", recordó el zaguero.

La Selección de Inglaterra fracasó en aquella Euro que se jugó en Francia (fueron eliminados en octavos por Islandia). Por eso Harry Maguire entiende el compromiso que tiene en el campo de juego.

“He experimentado ser fan. Sé lo que significa y los sacrificios que ellos hacen. Es un viaje costoso. Por eso daremos todo lo que podamos para tener éxito”, explicó.

Maguire tiene 25 años, y debutó en la Premier League con el Hull City, donde fue un descenso, pero llamó la atención del Leicester, que decidió ficharlo a mediados de 2017 por 19 millones de euros.

El entrenador inglés, Gareth Southgate, lo convocó por primera vez a la Selección mayor en octubre del 2017 ante Eslovaquia, el último partido de la clasificación rumbo al Mundial. Maguire se ganó un lugar y, tras jugar varios amistosos más con Inglaterra, hoy es una pieza clave de la defensa junto a John Stones y Kyle Walker.

"Tiene una gran personalidad y buenas cualidades defensivas. Casi todo aterriza en su cabeza en ambas áreas", destacó el entrenador. "Tiene un temperamento muy agradable, muy calmado. Y un potencial espectacular".

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Fuente: Clarín

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