La semana pasada, siete frigoríficos argentinos pudieron iniciar la faena kosher, un proceso especial llevado a cabo por rabinos que permite exportar carne a Israel, un mercado muy apetecido por el buen precio que paga los cortes del cuarto delantero de los vacunos, y que se complementa con la exportación por Cuota Hilton, para la que se utilizan cortes del cuarto trasero.

El arranque de este negocio fue posible por la llegada de 98 rabinos y auxiliares en un vuelo charteado de la compañía aérea El AL proveniente de Tel Aviv, quienes, luego de realizar la cuarentena obligatoria, pudieron comenzar a trabajar en las siete plantas frigoríficas que faltaban, de las 14 que se dedican a este negocio.

Los equipos de rabinos israelíes habían retornado a su país a festejar las Pascuas judías, como cada año, para luego regresar a la Argentina. Pero esta vez se declaró la cuarentena por la pandemia, lo que en principio imposibilitaba su regreso desde Israel.

Ahora, gracias a la colaboración entre la Cancillería, la Embajada de Israel en la Argentina, el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas y la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, fue posible regresar a los equipos y establecer los protocolos sanitarios previos y posteriores al vuelo, incluyendo testeos para Covid-19, para que pudieran retomar sus tareas de modo seguro para todos.

Según comunicaron, esto permitirá exportaciones que se calculan en USD 110 millones para esta, la segunda zafra de las tres que se realizan por año para Israel, según le explicó a Infobae Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas, que representa a 22 empresas frigoríficas responsables del 94% de las exportaciones de carne argentina.

Tercer mercado

De este modo, el total de ventas de carne kosher a Israel superaría los USD 300 millones al año. Según el dirigente, Israel es históricamente el tercer mercado para la carne argentina, luego de China y la Unión Europea, y compra 17 cortes congelados y envasados al vacío del cuarto delantero.

En la iniciativa colaboraron, además del canciller Felipe Solá, la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales y los ministerios de Salud, del Interior y de Transporte, luego de las gestiones que llevó adelante el presidente, Alberto Fernández, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Ayer, esas entidades acordaron, mediante una videoconferencia, crear un comité de trabajo que va a tener como objetivo principal “incrementar los flujos de comercio bilateral entre Argentina e Israel”.Según se comunicó, participaron de la videoconferencia el subsecretario de Promoción del Comercio e Inversiones, Pablo Sívori; la embajadora de Israel en la Argentina, Galit Ronen; el presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, Mario Montoto; y Ravettino, entre otros funcionarios de la Embajada y la Cámara.

La iniciativa se inscribe, como publicó este sábado Infobae, en la decisión de potenciar las exportaciones de productos argentinos para paliar la crisis económica, objetivo que está en una serie de instrucciones que, en las últimas semanas, dio el canciller Solá para apuntalar el período posterior a la pandemia, que incluye un pedido expreso a las embajadas de crear un Consejo de Comercio Internacional, mayor diálogo con las cámaras empresariales y la diplomacia del federalismo.

“El Estado debe acompañar a los exportadores, crear las condiciones y ayudarlos, porque son ellos los que pagan quincenas y generan divisas. Ayudar a la exportación es un complemento de las políticas para generarles a los empresarios capital de trabajo para proteger los empleos existentes y producir nuevos empleos. Con la agroindustria, por ejemplo, hay que gestar un proyecto permanente entre el Estado y los sectores productivos”, le dijo a Infobaeel canciller en relación con los planes oficiales de aumentar las exportaciones agrícolas.

Según expresó Solá, la cancillería instruyó a todas las embajadas que fijen los mecanismos necesarios para fomentar la colocación de productos argentinos. Con ese objetivo, armó un “mapa de oportunidades de negocios”, para identificar los mercados donde la Argentina puede ubicar sus productos.

Se trata, señaló, de “un trabajo de sistematización de las oportunidades de exportación que se abren y se abrirán durante y después de la pandemia”. El acceso a información fidedigna, agregó, “se hace aún más imperioso en tiempos de emergencia como los que vivimos en estos momentos a raíz de la pandemia del Covid-19″.

El mapa fue desarrollado por la secretaría de Relaciones Económicas, a cargo de Jorge Neme y permitirá armar un plan de exportaciones en el largo plazo y con la mirada puesta en la post pandemia.

Neme señaló que “la Argentina tiene que estar conectada al mundo de manera pragmática, potenciando las economías regionales y al sector exportador argentino, defendiendo a los sectores productivos. No creemos en el concepto de estar abiertos al mundo, sino conectados. Necesitamos conectarnos desde una posición activa, que defienda nuestros intereses, teniendo en cuenta la necesidad de desarrollar las economías regionales y las pymes, con foco en la generación de empleo de calidad”, concluyó.

Comentá y expresate