Varias de las provincias y municipios del país están por estas horas en alerta y haciendo números, después de que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, confirmara que como parte de las medidas para endurecer el ajuste el Estado Nacional no se hará más cargo de los subsidios al transporte público ni de la tarifa social de energía eléctrica, que hoy beneficia a 4,2 millones de hogares.

Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero y Salta, entre otras, anticipan dificultades para hacerse cargo de esos gastos y avisan que el boleto de colectivo podría irse a unos $35 sin subsidio.

“Nosotros no vamos a apoyar ningún tipo de ajuste que tenga que ver con las provincias. No vamos a avalar la transferencia de los subsidios de transporte” , subrayó este miércoles el vicegobernador de Chaco, Daniel Capitanich, luego de participar el martes de la reunión que mantuvieron en el Consejo Federal de Inversiones -CFI- varios gobernadores, senadores, diputados y miembros de la CGT.

Capitanich explicó a radio Con Vos que los subsidios son $700 millones anuales para Chaco. “Es un número extraordinario y no lo vamos a poder asumir. Si lo transferimos a tarifas, se iría a más de $35”, alertó, luego de señalar algo de lo que también se quejaron en otras provincias: “La situación amerita que los gobernadores no se enteren por los medios”.

El Gobierno evaluaba incluir la transferencia de los subsidios en la discusión del Presupuesto 2019. Un plan que incluía también el traspaso del Fondo Nacional de Incentivo Docente -Fonid- y del plus por zona desfavorable de las asignaciones familiares. En el pico de la crisis, los dos últimos ítems quedaron en el tintero, y Dujovne anunció en conferencia de prensa la decisión de avanzar con los dos primeros.

Sin embargo, como advirtió la secretaria de Energía de Santa Fe, Verónica Geese, la transferencia puede terminar siendo “una eliminación”. Algo parecido a lo que pasó con las modificaciones en la tarifa social del gas en diciembre último.

“Según el inciso 2 del artículo 75 de la Constitución, no puede haber transferencia ni de servicios, ni de competencias, ni de funciones, sin una ley del Congreso y otra de cada Legislatura provincial aceptándolo”, avisó Geese a la prensa local. En su provincia hay 210.000 usuarios con la tarifa social federal de energía eléctrica y el subsidio al transporte implica $2940 millones anuales.

Como el transporte también está subsidiado a nivel municipal, la decisión afectaría con fuerza además a Rosario. El distrito gobernado por Mónica Fein recibe $ 80 millones mensuales de la Nación y sin ese dinero debería llevar el pasaje de colectivo a $35. La misma cifra calculó la Federación Empresaria del Transporte Automotor de Pasajeros de la Ciudad de Córdoba, distrito que recibe $1500 millones anuales en subsidios nacionales.

En Santiago del Estero, calcularon en $30 el boleto sin subsidio, y avisaron que la provincia no está en condiciones de afrontar ni ese gasto ni el de la tarifa social de electricidad. “Son 110.000 usuarios de energía y para la provincia sería imposible hacerse cargo así que pasaría directamente a tarifa, igual que el transporte” , explicaron.

En Salta, que recibe $1200 millones anuales en subsidios al transporte, encontraron en las últimas horas una luz de esperanza. El jefe de gabinete de la provincia, Fernando Yarade, valoró que en las reuniones de este martes la Casa Rosada “entendió que no sólo había que reducirle gastos a las provincias sino ampliar el horizonte fiscal y la base tributaria” y expresó su esperanza de un acuerdo que incluya una revisión de las exenciones del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales.

De los $100.000 millones que, según la Nación, las provincias deben aportar al ajuste, $43.000 serían de subsidios al transporte, $ 14.500 de la tarifa social y $ 26.000 del fondo de la soja. Los $ 15.000 restantes son la novedad en la discusión porque se cubrirían con nuevos ingresos por retenciones y aumento de impuestos, algo que la Casa Rosada se negaba a considerar hasta esta semana.

Fuente: El Cronista

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