La Justicia de Misiones investiga la muerte de un bebé, por supuesto maltrato de su madre. La familia reside en una precaria vivienda ubicada en el barrio Villa Sapucay de la ciudad de Oberá.

“El domingo, en pleno culto, empezó a gritar que iba a matar a su bebé y que después se iba a suicidar, pero nadie pensó que hablaba en serio. Ayer a la mañana (por el lunes) salió con el bebé en brazos y pidió ayuda porque no respiraba. Ahí le revisamos, pero el pobrecito ya estaba muerto. Estaba re frío”, lamentó Verónica Dos Santos, testigo directo del drama protagonizado por Celeste R. (18), sospechosa de asesinar a su hijo de apenas cuatro meses de vida, según varios vecinos e indicios médicos.

Según confirmó El Territorio con fuentes oficiales, el cadáver presentaba “lesiones compatibles con hematomas en miembros superiores y tórax, lesiones ulcerativas en región perianal de larga data. Ulceraciones y laceraciones. A simple vista, signos de maltrato y abandono”.

En consecuencia, por orden del Juzgado de Instrucción Uno el cuerpo fue remitido a la Morgue Judicial de Posadas para la realización de la correspondiente autopsia que se concretaría esta jornada.

De manera preventiva la causa fue caratulada como “muerte dudosa” y la progenitora quedó alojada en el sector de psiquiatría del Samic con custodia policial.

Al respecto, desde el centro asistencial precisaron que la joven está siendo evaluada por profesionales y no descartaron que padezca algún tipo de trastorno psiquiátrico.

La joven y su pequeño residían solos en una precaria casilla de madera ubicada de Villa Sapucay, de la ciudad de Oberá, donde ayer los vecinos no hallaban consuelo y algunos hasta se cuestionaron por no haber hecho más para evitar tremenda tragedia.

El lunes, alrededor de las 10, el cuerpo sin vida de Brandon fue ingresado a la guardia del hospital Samic y el primer informe médico puso a la progenitora bajo sospecha de la Justicia.

Final anunciado

En la víspera, la lluvia, el frío y el barro conformaron la tétrica escenografía del día después. Sumado al desconsuelo y la impotencia por un final anunciado que nadie tomó en serio, a pesar de las señales que ahora cobran relevancia.

“Brandon era un angelito, sanito, bueno. La mamá primero lo quería, pero después ella cambió y decía que le molestaba. Varias veces le pegó”, lamentó Ester, quien reside a pocos metros de la casilla donde se registró el hecho.

Más allá de algún posible trastorno psiquiátrico, lo que será evaluado por los profesionales que la asisten, lo cierto es que Celeste R. era adicta a las drogas y al alcohol. Incluso, sus últimas publicaciones en Facebook hacen referencia explícita al consumo de marihuana.

Por ejemplo, el pasado 17 de mayo compartió una foto donde se la observa fumando un porro y la frase “matando la careta”. Horas antes escribió: “Fumando uno para matar la careta”, lo que acompañó con la imagen de un porro.

En publicaciones anteriores mostró una planta de marihuana: “Hola que hacen yo acá observando mi hierba sana... porfa crecé y haceme reí y olvidarlo todo” (sic).

“Barney es un dinosaurio que vive allá en la esquina que fuma marihuana y se inyecta cocaína... Hola a todos”, escribió en otro posteo donde se la ve tomando de una copa.

Ante la consulta de este matutino, Verónica Dos Santos precisó que la joven “consume marihuana y clonazepam. Ella cobra una pensión por discapacidad y gasta todo en drogas. La beba comía lo que les dábamos los vecinos porque la mamá ni siquiera calentaba agua”.

Violencia y muerte

Consternada por las circunstancias del deceso del pequeño Brandon, Dos Santos comentó que actualmente Cecilia R. no estaba en pareja y vivía sola con su bebé. En tanto, el padre de la criatura nunca se habría hecho cargo de nada.

“La última pareja de ella fue un muchacho del barrio que no era el papá de Brandon, pero él le mezquinaba y siempre le hablaba para que no le maltrate. El sábado él vino, discutieron por el bebé y ella le pegó con un nunchaku que tenía en la casa. Casi le rompió la nariz”, aseguró la vecina.

Dicha discusión con su ex pareja la habría alterado de tal forma que por la tarde la joven trató de suicidarse colgándose del techo de su casilla, según coincidieron varios testigos.

También mencionaron que su ex pareja fue quien evitó lo peor, a instancias de una vecina que corrió para avisarle lo que sucedía.

Al respecto, Dos Santos relató que “vivimos todos cerca y se escucha lo que pasa al lado, por eso una señora escuchó ruidos raros, fue a ver en la casa de Cecilia y la encontró colgada. Ella fue la que le avisó al ex”.

Los habitantes del lugar también coincidieron en los cambios de carácter que evidenciaba la joven, quien por momentos se mostraba tranquila y afable y de repente explotaba de manera violenta. Así, en varias ocasiones habría golpeado a su bebé.

“El domingo amaneció bien y a la tardecita fue a la iglesia con Brandon, pero allá empezó a gritar que iba a matar al bebé y después se iba a suicidar. Les trajeron a la casa y varios hermanos del culto se quedaron orando un rato. Ahí se tranquilizó y parecía que estaba bien”, precisó.

Según la vecina, la tranquilidad duró poco y en horas de madrugada la joven volvió a alterarse, hablaba y gritaba sola, aunque no escucharon llantos del bebé. “Capaz ya estaba muerto, pobrecito”, especuló afligida.

Fuente: El Territorio

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