Una inusual polémica aparece en puerta entre las redes de cobranzas extrabancarias y empresas de servicios, debido a los mayores costos de manejar las enormes masas de dinero en efectivo, como producto de la inflación.

Almacenar dinero para los bancos tiene un costo, tanto por ocupar espacios en bóvedas como porque es dinero inmovilizado. Es por eso que desde hace unos años las entidades financieras empezaron a cobrar comisiones por depositar en efectivo, que van del 0,5% al 1%. Ese mayor costo por el momento está siendo absorbido por las redes de cobranzas, pero en breve podría trasladarse a los usuarios.

El presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Cobranza Extrabancaria de Impuestos y Servicios (Caeceis), Gustavo Gómez, explicó a Ámbito Financiero la posición de la entidad. “Lo ideal sería que se favorezca el uso de medios electrónicos, pero dado que la costumbre del público es usar efectivo, le pedimos al BCRA que arbitre los medios para que las empresas (de servicios) reconozcan ese costo”, señaló Gómez.

La idea sería que cuando la red de cobranzas deposite el dinero de la recaudación en la cuenta de una empresa de servicios, la entidad bancaria le descuente el costo con un débito en la cuenta de la compañía. Gómez justificó el pedido bajo el argumento de que las redes recaudan el dinero por cuenta de terceros. “No son fondos nuestros”, añadió.

Las redes de cobranzas son usadas por entre 15 y 20 millones de personas por mes, estimó el directivo de (Caeceis), quien indicó que recaudan entre $80.000 y $90.000 millones.

El problema surgió a partir del crecimiento desmedido de la inflación. Como el Banco Central emite más dinero, el espacio en los tesoros de los bancos comienza a ser escaso, además de que se requiere un mayor uso de camiones para traslado. De hecho, en junio de 2016 el BCRA comenzó a imprimir billetes de $500, luego llegaron los de $1.000 con lo cual se buscó descomprimir los cuellos de botella.

A pesar de las campañas en favor del uso de las tarjetas de débito y otros sistemas electrónicos, se estima que el 70% del público que tiene cuentas bancarias todavía va a los cajeros, extrae todo su sueldo, a la vieja usanza, y luego abona en efectivo sus facturas de servicios en las redes de cobranza, o en los propios bancos. Gómez señaló que personas que antes tenían sus boletas en débito automático decidieron suspender ese sistema ante el incremento de las tarifas, para poder controlar mejor el momento de pago.

Las redes de cobranza, que ya tienen una presencia en el mercado de unos 20 años, perciben una comisión del 1% de la recaudación. Y es evidente que si pagan 1% por depositar en los bancos pasan a no tener rentabilidad. Es por eso que Gómez consideró que el BCRA debe emitir alguna regulación. “Si no tenemos salida, tenemos que trasladar el costo a los clientes”, explicó.

Un estudio elaborado por la Cámara de Tarjetas de Crédito y Compra (ATACYC) muestra que el costo de uso de efectivo para las empresas de diferentes rubros puede alcanzar el 3,45%. En el caso de una empresa de peajes, se compone de 2% para el camión de caudales, 0,50% de seguro, 0,45% del personal de seguridad, y 0,50% de la comisión bancaria. En el caso de las estaciones de servicio el costo llega al 2%, mientras que en una cadena de supermercados grande llega al 1,5%.

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