Tras la violenta devaluación del peso y su consiguiente impacto sobre los índices de precios, la Argentina se ubicaría a fin de año entre los cinco países con más alta inflación del mundo, según resulta de una elaboración de ámbito.com en base a las proyecciones contenidas en el último informe Perspectiva Económica Mundial del Fondo Monetario Internacional.

El FMI estima que la suba del costo de vida en el país llegará a 40% a fin de año, una cifra inferior al consenso de los economistas que espera una variación del orden del 45%.

De todas formas, de confirmarse la cifra pronosticada por el Fondo, la Argentina ocuparía el quinto lugar en el ranking mundial de inflación, escalando tres posiciones respecto del anterior informe del organismo multilateral (correspondiente a abril último) cuando, con una inflación estimada en torno del 20%, la economía argentina se ubicaba en el octavo lugar.

Sólo 17 países, sobre un total de unos 190, registran una inflación anual de dos dígitos. Primero indiscutido se encuentra Venezuela, en medio de una hiperinflación: el FMI calcula que la suba de precios alcanzará en 2018 a dos millones y medio por ciento.

Los siguientes lugares corresponden a Sudán del Sur (con casi 100%), Sudán (64%) e Irán (48%), países azotados por conflictos bélicos.

El Fondo reconoce en su último informe una cierta aceleración en la marcha de los precios. Entre los desarrollados llegaría en el año en curso a un promedio 2%, aunque cabe señalar que ningún país de este grupo llega a una inflación anual de 5%.

Para los mercados emergentes, la inflación promedio se ubica en 5%, es decir cerca de la octava parte de la tasa que registraría la Argentina. Un dato: en octubre del 2017 solo 8 países tenían inflación de dos dígitos y Argentina ocupaba el puesto 7 con una inflación estimada de 22.3.

En el plano regional, excluyendo Venezuela y Haití (13%), todas las naciones tienen tasas de inflación menores al 10%. Entre los vecinos de la Argentina, la mayor variación corresponde a Uruguay (7,9%) y la menor a Chile (2,9%).

La inflación ha sido una constante de la historia argentina de las últimas décadas. Según un estudio de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, salvo períodos excepcionales, la economía argentina registró un nivel inflacionario elevado.

Tan sólo cinco de las últimas veintiséis presidencias registraron variaciones de precios menores a los dos dígitos, mientras que en el extremo opuesto, seis presidentes tuvieron inflaciones anuales que alcanzaron los tres dígitos.

Argentina convive con alta inflación desde hace 70 años. Entre 1943 y 2013, la Argentina registró tasas inflacionarias anuales menores al 10% sólo 14 veces, señala un trabajo del economista Mario Rapaport. Agrega que durante ese periodo la baja de la inflación de 8 años se dio durante 1994 hasta 2001 cuando se implementó el Plan de Convertibilidad.

En tanto, el promedio de inflación de la década del 50 fue del 30,4%; el de la década del 60 fue del 22,8% y el de la década del 70, 133%, de acuerdo al trabajo de Rapaport.

Los años 80, señala el trabajo, fueron los peores en términos inflacionarios donde la tasa más moderada se ubicó en 90% en el año 1986. La hiperinflación del 89 llevo la tasa anualizada a 3079% siendo la más alta de la historia ya que durante el gobierno de Carlos Menem la hiperinflación alcanzó a 2.314%.

Fuente: Ámbito

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