La historia del perro Rocky comienza en el distrito de Nuevo Chimbote, en Perú, donde fue adoptado por una joven, luego de que lo atropellaran y quedara con dos de sus patas gravemente heridas.

Las lesiones de este accidente provocaron que perdiera la movilidad en sus dos patas traseras, por lo que sus nuevos dueños decidieron juntar la plata necesaria para que el can tuviera una herramienta que le permitiera caminar.

A pesar de esto, unos ladrones decidieron robarle su silla de ruedas y dejarlo tirado en medio de una plaza, donde su dueña, Paola Villarreal, lo encontró horas más tardes con golpes en su cuerpo. Ella contó que se alertó cuando se hizo la medianoche y Rocky no regresaba a su casa, por lo que decidió salir a buscarlo.

La familia ha tratado de evitar que Rocky se lastime en sus intentos de moverse, pero no pueden controlarlo durante todo el día. Por eso, le piden a los delincuentes que les devuelvan la silla, ya que ésta no les serviría porque fue hecha a medida para el perro y a ningún otro le funcionará.

Además, están organizando un evento junto a asociación “Fuerza Animalista”, para recaudar fondos y comprarle a Rocky una nueva silla. “La Fiesta de Rocky” se desarrollará el próximo 2 de noviembre y se aceptarán cualquier tipo de donaciones destinadas a que el can tenga una mejor vida.

Fuente: Radio Mitre

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