Luego de tres días consecutivos signados por intensos incendios en las islas ubicadas frente a Rosario, el municipio de Rosario decidió tomar la iniciativa judicial en la causa que tramita en Entre Ríos al ampliar la denuncia por las quemas prohibidas y presentarse el intendente Pablo Javkin como querellante en el proceso. La medida se tomó ante la vuelta de la quema de pastizales y el molesto humo pese a la prohibición judicial y a los pronunciamientos nacionales.

Ambas presentaciones fueron realizadas en la causa 840/2020 que se lleva adelante en la fiscalía federal de Paraná, en el medio de otra jornada tremenda, en la que el fuego llegó cerca de casas que hay en el sector de la isla Puerto Pirata, frente a la costa de Granadero Baigorria. El objetivo es darle celeridad al proceso, reforzar las acciones para encontrar responsables y generar soluciones ante el enorme daño ambiental y sanitario producido en los humedales del río Paraná y localidades ubicadas en la costa santafesina.

Si bien debe ser primero aceptada por el juez, la constitución como querellante le permite al municipio presentar pruebas que queden asentadas en la causa. No solamente elementos fotográficos y de video, sino todas las tecnologías como drones, cámaras térmicas e imágenes satelitales que están a disposición para poder identificar en qué lugar están los focos. Al mismo tiempo, si la Justicia lo dispone, le da acceso privilegiado a la información administrativa de la causa, que permite de alguna forma poder mover más rápido el expediente.

Es que los ánimos están muy caldeados en Rosario. Ayer, ambientalistas se manifestaron frente al Concejo municipal para exigir respuestas del Estado para detener las quemas. Luego, un grupo irrumpió en la sesión de la comisión de Ecología y fue recibido por ediles de diferentes bancadas, quienes resolvieron como gesto político que la sesión del jueves 6 de agosto se efectuará en la zona de las islas para enfatizar el reclamo. Por su parte, los ecologistas anunciaron que el sábado próximo harán un corte por tiempo indeterminado en el puente Rosario-Victoria, "hasta que aparezcan soluciones de fondo".

En tanto, los funcionarios políticos de provincia y municipio no ocultaron su hartazgo ante la repetición de los focos ígneos, mientras anunciaban nuevos operativos para tratar de aplacar las llamas que desde el sábado provocan densas nubes de humo.

"Es frustrante ver que se está trabajando desde hace tanto tiempo y con tantos recursos, agotando todas las instancias, y que no hay respuesta desde la otra parte", dijo la ministra de Medio Ambiente de Santa Fe, Erika Gonnet, en alusión al gobierno provincial entrerriano. "Parecía que esto estaba controlado, pero nada alcanza. Considero que tiene que haber una instancia judicial fuerte y que alguien tiene que pagar por esto", lamentó la funcionaria.

Por su parte, el secretario de Gobierno rosarino, Gustavo Zignago, indicó que "lo que viene sucediendo desde el 3 de marzo, y dado el tiempo transcurrido y la cantidad de acciones desplegadas por el municipio de Rosario, las autoridades de la provincia y Nación, y muchas adhesiones de otras localidades a las acciones judiciales, genera una sensación de hartazgo e indignación".

El funcionario habló de los nuevos incendios como "una provocación".

En las últimas semanas se desplegó un importante operativo mancomunado para detener el fuego. Un gran número de brigadistas de Nación y de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos trabajaron arduamente para combatir los focos que, pocos días después, volvieron a desplegarse. Los costos se calculan en diez millones de pesos por jornada, publicó La Capital.

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