"Estuve a primera hora, cuando terminaban de apagar las llamas. La realidad es dura. Los gastronómicos viven cada tanto algo así. Es una catástrofe, agravada por la situación de la cual venimos. Casi dos años sin trabajar como precisamos. Los dueños son gente muy querida. Como dirigentes de la Cámara nos pusimos a disposición. Se viene la temporada y era la posibilidad de que el negocio recupere lo perdido", resaltó Lapiduz.

El dirigente habló además de los empleados del negocio que, momentáneamente, están sin trabajo: "Tenía alrededor de seis o siete personas, que intentamos que algunos comercios le puedan dar trabajo temporal. Con estas tratativas, es posible que esa gente puedan tenerlo en el corto plazo".

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