El cura Justo José Ilarraz recibió un nuevo revés judicial la mañana de este lunes, cuando Casación resolvió rechazar el recurso contra la sentencia en primera instancia y por lo tanto, dejar firme la condena a 25 años de prisión por corrupción de menores y abuso agravado que le impuso el Tribunal de Juicio y Apelaciones en mayo de 2018 por los casos de siete seminaristas.

Sin embargo, el sacerdote seguirá cumpliendo prisión domiciliaria en su casa hasta que la sentencia quede firme, ya que se estima que la defensa interpondrá un recurso de queja ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de la provincia.

Casación decidió también "tener presente la reserva de impugnación extraordinaria por ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos y la de caso federal por ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación" interpuesto por la defensa, rechazado en sendas instancias provinciales y no resuelto por el máximo órgano judicial nacional ya que entendió que primero debía haber "sentencia firme" para analizar dicho planteo.

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