No se trata sólo de imaginarnos un mundo distinto, sino de llevar a la práctica, tan pacientemente y minuciosamente como podamos, una estrategia que haga del respeto de nuestra condición el arma más contundente. Convertir el cuidado de nuestras mentes y cuerpos en los vectores de un nuevo diseño social y cultural debería ser el estandarte para el esquema de derechos que nos merecemos y que aún no terminamos de construir…

Acerca de la hernia discal lumbar existe una controversia que -a todas luces puede definirse como falaz e innecesaria- y que presenta la disyuntiva médica entre abordarla a través de un tratamiento fisioterápico o un tratamiento quirúrgico. Este punto que suele leerse o escucharse en algunos púlpitos merece desarrollarse para evitar confusiones en los pacientes esperando brindar la mejor y mayor información posible sobre esta patología más común de lo que suele creerse.

Digamos, antes que cualquier otra cosa, que la hernia discal lumbar pertenece al conjunto de patologías de la columna vertebral, un mal endémico que afecta al 80% de la población en general a lo largo de su vida. Múltiples son los factores que aumentan la probabilidad de sufrir una hernia discal, como así diversa es su sintomatología.

De allí que también aquí -y como siempre lo hacemos- se antepone la prescripción que brindamos desde el Centro de Estudios de Kinesiología Armándola (CKEA) y que exige acudir a un profesional médico de confianza ante los primeros síntomas.

El fisioterapeuta Eduardo García Oliva asegura que los humanos, debido a la postura bípeda, soportan una mayor carga en el sistema de soporte de la columna vertebral y sus estructuras, por ello, son más propensos a este tipo de lesiones.

Es que el disco intervertebral está formado por un material viscoelástico que tiene la capacidad de ser moldeado durante una actividad o movimiento, y volver a su posición inicial durante la posición de reposo.

¿Por qué entonces se producen las hernias discales?; “porque si el disco sufre fuerzas mantenidas durante un largo período de tiempo, se deforma sin posibilidad de volver a su posición de reposo”, subraya García Oliva”.

A partir de los 50 años se producen cambios degenerativos en los discos intervertebrales lumbares en el 90% de las personas. Unas veces, por causas específicas pero la gran mayoría por el desgaste natural del organismo.

Los síntomas que aparecen son: dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en los miembros inferiores, además de dolor de espalda. Todo ello se conoce como la famosa “ciática”, que tiene una incidencia del 2% en la población en general.

En condición de “posición erecta bípeda”, que expresa el profesional es un factor clave ya que las vértebras lumbares posicionaron al sacro en posición anterior, produciendo una lordosis lumbar que conlleva una mayor carga para la columna vertebral, ya que la gravedad comprime los discos intervertebrales.

El género masculino se asocia a un mayor riesgo de padecer hernia discal lumbar, este factor se incrementa en las personas entre 30 y 50 años.

Factores.

Una hernia de disco hace referencia a un problema con uno de los amortiguadores cartilaginosos (discos) que se encuentran entre los huesos individuales (vértebras) que se apilan para formar la espina dorsal.

Un disco espinal tiene un centro (núcleo) suave y gelatinoso encapsulado en un exterior (anillo) más duro y gomoso. Algunas veces llamado disco deslizado o disco roto, una hernia de disco ocurre cuando parte del núcleo se empuja hacia afuera a través de un desgarro en el anillo.

Puede ocurrir en cualquier parte de la espina dorsal, puede irritar un nervio cercano. Muchas personas no tienen síntomas de una hernia de disco.

Las malas posiciones y hábitos adoptados a lo largo del día: estar excesivas horas sentado, agacharse o inclinarse sin flexionar las rodillas, realizar repetidos movimientos de rotación de tronco (cadena de montaje), trabajos donde se requiere levantar objetos pesados y adoptar posturas fatales (flexión de tronco + rotación de tronco + inclinación hacia un lado del tronco), y la exposición repetida a vibraciones.

Como factores de riesgos podemos enumerar y remarcar aspectos sensibles que todos debemos tener en cuenta.

• El peso. El exceso de peso corporal causa estrés adicional en los discos de la columna lumbar.

• El trabajo. Las personas con trabajos físicamente exigentes tienen un mayor riesgo de padecer problemas de espalda. Los movimientos como levantar, tirar, empujar, doblar hacia los lados y torcer repetidamente también pueden aumentar el riesgo de una hernia de disco.

• La genética. Algunas personas heredan una predisposición a tener una hernia de disco.

• Tabaquismo. Se cree que el tabaquismo disminuye el suministro de oxígeno al disco, causando que se deteriore más rápidamente.

De allí que es importante que tomes en cuenta estos tips que te proponemos aquí para colaborar en la prevención de una hernia de disco que, una vez materializada, puede provocarte dolor y un sinnúmero de contratiempos: a) haz ejercicio. El fortalecimiento de los músculos del tronco estabiliza y sostiene la espina dorsal; b) Mantén una buena postura. Esto reduce la presión sobre la espina dorsal y los discos. Mantén la espalda recta y alineada, en especial, cuando estés sentado durante periodos prolongados. Evita levantar objetos pesados. Y si lo haces ten presente levantar los objetos pesados apropiadamente, haciendo que tus piernas (no tu espalda) hagan la mayor parte del trabajo; c) Mantén un peso saludable. El exceso de peso ejerce más presión sobre la espina dorsal y los discos, haciéndolos más susceptibles a la hernia; d) Deja de fumar. Evita el consumo de cualquier producto de tabaco.

Abordaje.

Muchos profesionales, a través de la evidencia científica, definen al tratamiento inicial como “conservador” e incluye la fisioterapia. En general, este tratamiento es efectivo para abordar la hernia de disco e indicado en primera instancia para esta patología.

La fisioterapia es una función fundamental del tratamiento conservador ya que ayuda a disminuir la sintomatología y evita el posible avance de la hernia discal, o la aparición de una nueva. En este sentido vale decir que se reconocen muchas técnicas que se alternan o coadyuvan para disminuir la clínica del paciente.

Se puede mencionar aquí algunos de los tratamientos para el dolor que realizamos en CKEA como láser, ondas de choque, terapia manual, magnetoterapia, tecarterapia.

También se mencionan medicaciones como corticoides inyectables y analgésicos por vía oral son administrados inicialmente para intentar cortar el ciclo de dolor. En casos refractarios al tratamiento inicial, los profesionales médicos pueden optar por infiltraciones bajo tomografía (bloqueos radiculares o peridurales) que pueden aliviar los síntomas con distinta duración en base a cada caso en particular. Muchos pacientes pueden obtener mejorías sintomáticas de esta manera y en algunos casos reabsorción del disco enfermo.

Ahora bien, es aquí aparece una evolución en el tratamiento ya que si la sintomatología no se reduce y el resto de tratamientos se agotan sin lograr los resultados buscados por los profesionales, se precisa el uso de cirugía y los traumatólogos y cirujanos eligen la mejor estrategia médica para resolver la patología.

Estudios científicos describen que más del 90% de los pacientes con hernia discal lumbar mejoraron con el tratamiento conservador, mientras que solo el 2-4% precisaron cirugía.

Por eso es importante realizar la consulta médica a tiempo o asistir a centros especializados para que se realice el adecuado diagnóstico.

En CKEA estamos preparadas para asesorarte en la materia y realizar un abordaje profesional, humano y seguro toda vez que el traumatólogo así lo indique, y podemos trabajar en un esquema que reduzca el dolor y morigere los efectos que generan en el cuerpo. Asimismo, y como siempre, asignamos gran importancia a la prevención a partir de dietas sanas, gimnasia y pautas culturales que permitan una mejor calidad de vida.

Por eso es que estamos convencidas que no existe una antinomia o controversia a la hora de enfrentarse ante una hernia discal: el tratamiento kinesiológico o sus variantes se presentan como una alternativa para evitar la intervención quirúrgica. Cada vez que esto sucede, sentimos que cumplimos con nuestra tarea y ayudamos a una persona a vivir un poquito mejor.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

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