"Es una vergüenza inentendible, pero es parte de la sociedad en la que estamos. Lamentablemente se hace común, pero es una vergüenza. Venimos a jugar un partido de fútbol que debería ser una fiesta, un show, más allá del resultado", manifestó el arquero de Vélez, César Rigamonti, tras la suspensión del partido ante Colón.

Tres bombas de estruendo explotaron en el interior del campo de juego del estadio de Colón, en Santa Fe, por lo que el árbitro decidió suspender el partido a los 22 minutos del primer tiempo, ante la falta de garantías. "Esperemos que se tomen cartas en el asunto y se haga lo que se tiene que hacer, de parte de los encargados de garantizar la seguridad", añadió Rigamonti.

"Es entendible la decisión que tomó el árbitro. Advirtió una vez, dos veces y es responsable de lo que pasa en el juego", sostuvo. "Nosotros le ponemos predisposición, pero esto es inaceptable".

"Estoy bien, lo que pasa es que lamentablemente no te esperás que pasen estas cosas. Era un partido tranquilo, uno viene a dar lo mejor, pero lamentablemente por los inadaptados que hay en la sociedad, nos tenemos que ir", cuestionó el arquero.

"Esperemos que de una vez por toda se erradique esta locura que hay en el fútbol, que le llaman folclore, pero que no tiene nada de folclore", concluyó Rigamonti.

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