Solange Reichel es una gualeguaychuense que se fue a la isla Morro de Sao Paulo Bahía el 5 de diciembre, cuando todavía el coronavirus era noticia solo en China, a trabajar como fotógrafa en los paseos de barcos sacándole fotos a los turistas. “Busqué tres meses trabajo en Argentina y no conseguí, así que decidí salir para Brasil”, aseguró.

“Vivíamos de lo que ganábamos en el día, y si llovía no había paseo y era un día perdido, además la temporada estuvo floja este año”, contó la mujer de 30 años, que relató el duro momento que les toca vivir: “cuando empezó la pandemia no pudimos trabajar más, la isla vive solo del turismo. Estamos subsistiendo con ahorros pero ya se nos están acabando”.

Solange explicó que no tienen manera de conseguir plata. Hay un solo cajero en la zona pero se quedó sin efectivo, y la mayoría son viajeros que no usan tarjetas, que por otra parte tienen el recargo del 30%. Además, contó que con lo poco que le queda tuvo que pagar el alquiler de $1000 reales con sus dos amigas que se encuentra conviviendo “para no quedarnos en la calle”, pese a que por decreto están prohibidos los desalojos.

En total son 150 argentinos se encuentran varados en el estado de Bahía, se trata en su mayoría de personas que se encontraban trabajando durante la temporada de verano y hoy se encuentran desesperados por retornar al país y reencontrarse con sus familias.

La gualeguaychuense cuenta que hay personas con hipertensión, con problemas respiratorios, mayores de 65 años y una embarazada de ocho meses que no tiene lugar dónde alojarse y se encuentra en una fábrica cerrada.

Pocas respuestas del cónsul y una propuesta que enojó aún más a los varados

Los argentinos, unidos a través de un grupo de WhatssApp, desde hace 20 días gestionaron la manera de volver ante Pablo Exequiel Virasoro, cónsul en Bahía, pero con escasas respuestas y con una propuesta en las últimas horas que encendió el enojo de todos.

“Ante la ausencia de alternativas aéreas disponibles en el corto y mediano plazo, se gestionaron permisos para el alquiler de tres ómnibus para cubrir el trayecto Salvador (BA) Uruguaiana (RS) saliendo desde el Consulado en la madrugada del próximo sábado 4 de abril. Serán 48 hs. de viaje directo. Llegados a Uruguaiana, los pasajeros podrán abordar los micros autorizados por el Ministerio de Transporte, con destino final a Retiro”, comienza el mensaje del cónsul.

“A continuación los precios”, prosigue el comunicado y derrumba la ilusión del más de centenar de miembros del grupo ‘Residentes buscando vuelo’. Los mismos van desde los 1000 reales a los 1270 reales (valores que superan los $20.000 en las casas de cambio de Bahía), y con la particularidad que “deben ser abonados en efectivo al momento de abordar”, algo que ya no hay entre la gran mayoría de los varados.

Solo quince pudieron alcanzar esa cifra, pero el diplomático informó que “se canceló la propuesta por falta de interés”. La gualeguaychuense contó que averiguaron por cuenta propia, y alquilar un auto por su cuenta les saldría 100 reales, o un taxi hasta la frontera les costaría 500 reales, opciones a las que no se animan por temor a que los detengan en el camino o a quedar a la deriva, sin respuestas y expuestos al coronavirus en el aeropuerto. “Los números que nos dijo el cónsul no nos cierran, y menos que tengamos que pagarle a él en efectivo”, sentenció Solange.

La angustia de los 150 argentinos sigue creciendo, inversamente proporcional a los recursos que escasean cada vez más, al igual que las respuestas de la diplomacia argentina en Brasil, el país latinoamericano más afectado por la pandemia (con más de 350 muertos y casi 10.000 contagiados) por la irresponsabilidad e inacción de Jair Bolsonaro.

Fuente: El Día

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