Muchos conceptos aparecen y desaparecen del lenguaje, las relaciones y la vida cotidiana como modas o irrupciones efímeras. Sin embargo, aspectos como “calidad de vida” o “sustentabilidad” terminan imponiéndose como valores que atraviesan el tiempo y las costumbres. A medida que se afianza el nuevo lugar de la mujer en la sociedad, éstos se convierten en pilares donde se sustentan la libertad y la autodeterminación. La madurez de este proceso demanda asociar la salud, la inteligencia y el arrojo del género a una nueva idea de futuro.

“Generalmente sucede a la noche. Cuando el día va terminando y regreso a casa dejando atrás mis actividades cotidianas el cuerpo comienza a pasarme la factura del trajín de la dinámica de las horas anteriores. Dejo mis cosas en cualquier lado y debo sentarme en el sillón para descansar un rato. Es entonces que mi columna me recuerda que la escoliosis está allí, presente, omnipotente. Su dolor no tiene misericordia. Me la diagnosticaron a los 15 años y hace un cuarto de siglo que convivo con ella. Hay noches que debo pedirle a Gustavo que me haga masajes hasta que me duermo. Le ruego que clave mis dedos en las vértebras con la ilusión que mi columna se acomode definitivamente. En esos momentos es cuando lamento no haberme casado con un kinesiólogo."

Este testimonio, aunque concluye con algo de ironía, es real y corresponde a Silvana, una paciente que ha superado los 40 años y describe con crudeza los pliegues de su cotidianeidad. Sin dudas, tiene a la escoliosis como un factor determinante a la hora del debe y el haber.

Esta descripción no varía mucho de la gran mayoría de los relatos que en el Centro de Kinesiología y Estética Armándola (CKEA) recibimos a diario de boca de nuestras pacientes; y lo pongo en femenino porque -aun cuando la ciencia no ha podido determinar fehacientemente los motivos- la escoliosis afecta a las niñas con mayor frecuencia. Suele suceder, también, que una vez diagnosticada se produce un proceso de agravamiento con los años y que acompaña la evolución de las personas, con mayor o menor dificultad.

Y no siempre se mantienen como un dolor interno que se somatiza; en algunas personas se manifiesta un encorvamiento de la columna vertebral que empeora en forma manifiesta durante un período de rápido crecimiento.

La desviación lateral de la columna vertebral o este encorvamiento tiene una buena noticia para los adultos que llegan a la consulta con mucha angustia y dolor: la afección puede tratarse con éxito sin ninguna cirugía.

Causas y efectos

Veamos en principio qué es la escoliosis, técnicamente; cómo se manifiesta en términos prácticos y luego cómo podremos adentrarnos en los posibles tratamientos que podemos ofrecerles desde CKEA para morigerar sus efectos y, si es posible, corregir la fuente del dolor.

La escoliosis es una curvatura lateral de la columna vertebral que ocurre con mayor frecuencia durante el período de crecimiento anterior a la pubertad. Aunque puede presentarse a causa de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular, se desconoce la causa de la mayoría de los casos de escoliosis.

La estadística, aunque puede parecer nimia, resulta impactante a la hora de cuantificar los casos: aproximadamente el 3 % de los adolescentes fue diagnosticado con escoliosis.

Vale aclarar que el diagnóstico y proceso de detección y definición de esta afección le corresponde solamente a los profesionales médicos, por lo que si en su caso o sus hijos manifiestan dolores en la columna no dude en reservar una consulta con un traumatólogo, quien precisará la gravedad y le aconsejará el tratamiento.

Es allí donde aparecemos nosotros, los profesionales de la kinesiología quienes, con talentos humanos y tecnologías adecuadas, podremos acompañarla en el proceso de tratamiento.

Afortunadamente, la mayoría de los casos de escoliosis son leves, pero algunas deformidades de la columna vertebral continúan empeorando a medida que los niños crecen, y existen casos donde la escoliosis grave puede ser incapacitante.

Si bien la afección es una curvatura anormal de la espina dorsal, debemos saber que la columna vertebral de toda persona se curva un poco de manera natural, pero las personas con escoliosis tienen demasiada curvatura. Su columna podría lucir como una letra C o S.

Una curvatura especialmente grave en la columna vertebral reduce el espacio dentro del pecho, lo cual dificulta el funcionamiento correcto de los pulmones. Afortunadamente, la ciencia avanza también en todo el proceso y hoy contamos con procedimientos modernos en todas las etapas que vienen en auxilio de los pacientes.

En general, se debe proceder a realizar un control minucioso utilizando radiografías o estudios de mayor complejidad en los niños que tienen escoliosis leve para ver si la curvatura ha empeorado con el transcurso de las semanas. En muchos casos, no es necesario un tratamiento.

Algunos niños deben usar dispositivos de inmovilización para suspender la progresión de la curvatura. Otros pueden necesitar cirugía para evitar que empeore la escoliosis y para enderezar los casos graves de escoliosis.

Tipologías

Como lo adelantamos, la escoliosis suele aparecer a hora temprana y empeorar conforme la pubertad y la adolescencia modifica las estructuras óseas y muchos impúberes o adolescentes dedican sus horas a las exigencias del deporte, a pesar que éste suele ser un bálsamo para los pacientes atenuando sus complicaciones.

La mayoría de las veces, la causa de la escoliosis se desconoce, como lo advertimos más arriba, y a este tipo -el más común- se lo denomina escoliosis idiopática, la que se expresa en los niños de tres años o menos es denominada escoliosis infantil; por su parte, a que se detecta en los niños de cuatro a 10 años, se la concibe como escoliosis juvenil. Cuando la escoliosis abarca las etapas de pubertad y adolescencia -de 11 a 18 años- los profesionales la llamamos escoliosis adolescente. En cada una de esta periodización temporal hay características y particularidades propias, pero todas tienen la variable constante del malestar que genera en el cuerpo y la profundización del problema, que parece no tener solución de continuidad.

Es importante conocer los síntomas con que se manifiesta, y de ese modo poder actuar con rapidez para determinar su naturaleza y comenzar un tratamiento con premura. Estos pueden incluir:

- Dolor de espalda o lumbago que baja hacia las piernas

- Debilidad o sensación de cansancio en la columna después de pararse o sentarse por mucho tiempo

- Hombros o cadera que parecen disparejos (un hombro puede estar más alto que el otro)

- Dolor en los hombros

- Curvatura de la columna más hacia un lado.

Ya no tiene ningún sentido hacer apología del dolor y jactarse de tener alto el umbral del sufrimiento. Están dadas todas las condiciones para evitar esto y, mejor aún, proyectar una vida distinta basada en tratamientos naturales y no invasivos que nos permita afrontar lo que no podemos erradicar. La opción que proponemos es convivir con ellos siendo nosotros quienes determinemos cómo queremos hacerlo y si bien no someterlos totalmente, sí poder morigerarlos.

Sólo se trata de cumplir dos pasos clave: a) visite a su médico para que realice un diagnóstico certero sobre la naturaleza y profundidad de su escoliosis: b) comuníquese con el Centro de Kinesiología y Estética CKEA, donde nuestros profesionales la estarán esperando para programar un tratamiento adecuado y comenzar a trazar los primeras líneas de lo que puede ser un destino con mayor plenitud física y mental.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armandola

Dirección: casa central: Vélez Sarsfield 721. Sucursal: Mitre 171 . Los dos en el parque Urquiza de la ciudad de Paraná.

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