Luego de varios días con una ola de calor agobiante, esta tarde pasadas las 13.30, el cielo de Gualeguaychú se oscureció y se desató un temporal severo que anegó calles y terrenos bajos en cuestión de minutos.

Hubo algunos desbordes y tuvimos chaparrones tan intensos que no hay ciudad que los soporte”, señaló el referente de Defensa Civil, Daniel Hernández, quien enseguida remarcó que por fortuna “Gualeguaychú es una ciudad que rápidamente se recupera y está bajando en los lugares donde estuvo crítico”.

Hernández informó que durante la tormenta el agua subió a un ritmo tal que, en algunos casos puntuales, superó hasta por tres veces la intensidad que cualquier ciudad soporta: “Fue una tormenta totalmente inesperada y fuera de todos los pronósticos”.

Según Prefectura Naval Argentina, en la zona del puerto llovieron en muy poco tiempo más de 50 mm., mientras que Hernández señaló que sus mediciones registraron 44.0 mm.

“Por lo que registramos hasta este momento (16 horas) la tormenta viene desacelerando, aunque quedan todavía colas que tienen que terminar de pasar por esta zona. Estamos en alerta y tangencialmente Gualeguaychú está al borde de la misma. Es una tormenta que viene desplazándose de oeste a este, pero que se deforma, sube y baja. En un par de horas debería terminarse, salvo que se generen celdas activas”, amplió.

Por último, el funcionario señaló una verdad que viene alertando desde hace tiempo y que desgraciadamente hoy en día es una realidad: lo inesperado e intensivo de esta tormenta es producto del calentamiento global: “Esta va a ser la característica de lo que nos espera en el futuro por consecuencia del cambio climático: son 3 los que hablan sobre el tema, 50 que se lo toman en chiste y 400 los que lo ignoran, pero esta es una realidad que ya está entre nosotros”.

Fuente: El Día

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