La historia parece de esas que se ven por televisión y que de tan trágicas y conmovedoras hasta parecen inverosímiles. “Jamás pensamos, que cerca de nosotros, podríamos comprobar uno de esos casos, similar a los de la tele y que era realidad. En los pasillos del edificio municipal, en una de las tantas charlas entre compañeros de trabajo, nos enteramos de lo que le había sucedido a Violeta, una de nuestras compañeras”, narra Eugenio Jacquemain, cronista de La Revista municipal de Gualeguaychú.

La protagonista se llama Violeta Falcón, está casada y tiene dos hijos: Iván y Maximiliano; es misionera, pero vive en Gualeguaychú desde hace más de 40 años cuando, siendo muy chiquita, su papá la trajo junto a su hermano. De tez oscura y rasgos firmes, mirada profunda… sus ojos denotan cierta congoja.

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“Llegué con mi hermano y papá cuando era muy chiquita, con diez años, el tenía familia acá y por eso nos vinimos, a los pocos meses fallece él… en poquito tiempo perdí a mi padre y a mi madre, ella se había ido de casa por eso nos vinimos. Papá se sintió enfermo y no quiso dejarnos solos a mi hermano y a mí, por eso se vino a Gualeguaychú, la decisión fue acertada, nos hubiéramos quedado solitos los dos allá”, recordó Violeta con los ojos brillosos, casi como conteniendo sus lágrimas, durante la entrevista que concedió a La Revista.

Violeta trabaja desde hace trece años en la Municipalidad de Gualeguaychú. “Tengo muy buenas compañeras, fijate que hasta me ayudaron a encontrar a mamá. El año pasado le comente a Marina mi historia y en junio o julio ella me preguntó si me animaba a buscarla por Internet, me dijo así nomás, yo te ayudo, me sacó una foto y la subió al Facebook”.

La hermana que quedó en Misiones también la buscaba, pero lo hacía con el apellido Campoamor, “no sé la razón por la cual papá nos puso Falcón aquí, por eso me buscaban pero no aparecía mi nombre”. Estuvimos casi un año con la foto dando vueltas por las redes sociales y no sucedía nada, hasta que apareció una chica diciendo que su madre conocía a papá y se comunicó con Marina. Fue hace pocos días, el 15 de marzo, me quedó grabada hasta la hora: eran las cinco menos veinte de la tarde, mi amiga vino y me dijo que habían encontrado a mi hermana”.

“Primero queríamos confirmarlo, no darle falsas esperanzas, llevábamos bastante buscando para que una noticia falsa nos tirara abajo, pero no, lo confirmamos y era”, contó Marina, sentada al lado de Violeta. Los ojos de Violeta se pusieron brillosos nuevamente, pero esta vez con un fulgor particular, se notaba que estaba contenta por lo sucedido.

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“Mi hermana me hizo video llamada por el WhatsApp, me lloré todo el finde después que la vi, es que hace más de cuarenta años que no la veo, mi hermana, la de allá, me dijo que somos igualitas con mamá, que yo pasé a ser su segunda mamá de parecidas que somos. Me mandó fotos y es cierto, también de mi sobrina”, dijo. Todavía no se han visto personalmente: “No sé si voy a ir hasta Paraguay o ella va a venir, si es acá quisiera quedármela un tiempito, es un deseo que tengo, quiero disfrutarla como nunca he podido. Y otra cosa, no me gusta la ruta, por eso prefiero que venga”.

Seguidamente, Violeta hizo un resumen de su vida sin su mamá: “Nunca pude decir feliz cumple mamá, no tuve el amor de madre, no estuvo en mi casamiento, en el nacimiento de mis hijos, ni ella ni papá, él ya estaba muerto. Tuve que remarla como podía hasta que me hice de novia y me casé, tuve luego mis hijos. Quisiera saber porque se separaron con papá, por qué lo dejó, por qué nos dejó a mi hermano y a mí, pero no se lo voy a preguntar, si ella quiere que lo cuente, el ser madre me hizo recapacitar mucho con esa especie de rencor que tenia, hoy solo quiero abrazarla, solo eso”.

Cuenta que para ella “es importantísimo” que su mamá este viva, “tenerla es lo más hermoso que puede pasar, ni quiero pensar cuando la vea. Marina se tomó muy en serio la búsqueda de mi mamá, se lo debo, le agradezco un montón, sin ella que me empujaba fuerte y su acción, hoy no la estaría conociendo.”

Quiero que mis hijos conozcan su abuela, estoy con expectativas por el reencuentro, no sé cómo será, yo no le voy a reprochar lo que sucedió, si ella quiere contarme que me cuente por qué se fue, solo quiero disfrutarla. Quiero un momento de mamá, ser hija, decirle mami te quiero, a mi me faltaba algo, era ella

Fuente: Infoner

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