"Nuestras vidas valen", enfatizó Keili González en una publicación que realizó en sus redes sociales. La joven trans y activista de Nogoyá puso de relieve nuevamente la discusión por el cupo laboral trava y trans de esa ciudad, preocupada por la cercanía del cierre del año legislativo y porque, según argumentó, hubo plazos y acuerdos con los concejales que no fueron cumplidos.

"Sabemos que la prostitución hoy es la única alternativa para la subsistencia de las personas travestis y trans, y eso se transforma en una alerta que cala hondo en la agenda de demandas de políticas públicas a generar e implementar", expresó en el primer párrafo del texto.

Embed

LA PUBLICACIÓN

Esa situación se entrama con el conjunto de posibilidades que el sistema niega a las personas travestis y trans como la aceptación familiar, la inclusión escolar, el reconocimiento institucional de la propia identidad y las posibilidades de ingreso al mundo laboral. Factores que ponen de manifiesto las vidas excluidas y toda una historia de abandono, que hace necesario pensar en otros tipos de construcciones socio culturales, en la construcción de redes de afecto, de organización y de disputa por el reconocimiento de derechos y el andamiaje para garantizar la existencia.

El Estado es el primer responsable de la problemática. El presidente municipal, Rafael Cavagna, en casi 4 años de gestión no solo no implementó ninguna política que revierta el problema o mejore la calidad de vida de la población travesti y trans, sino que no cumplió con el compromiso de acompañar la iniciativa del proyecto que le fue entregado en manos ante los medios de comunicación, militantes y activistas. Además en sus declaraciones públicas denota profundamente la ignorancia, el desconocimiento y sus prejuicios, acción que nos pone en alerta porque su omisión como Estado refuerza el andamiaje y la correlación de prácticas transodiantes, obstruyendo el trabajo de interpelación, sensibilización y concientización social que venimos dando ya hace tiempo con vecines que se interesan por el estado de situación de la comunidad T.

El viernes 11 de octubre mantuvimos una reunión con les concejales Mariano Berdiñas, Marisa Vargas, Carla Duré, Cecilia Centurión, Natalia Hernández, Marcos Acosta, Miryam Ronchi, Marcelo Segovia, Germán Perotti, Amanda Sánchez y Juan Ignacio Albornoz. En el encuentro se acordó que habría sesión deliberativa el miércoles 16 de octubre, en donde aprobarían un proyecto de resolución solicitándole a la mesa paritaria se exprese y opine, en un plazo de 15 días respecto a que haya cupos en la municipalidad. La urgencia es mucha, el desinterés de les ediles parece ser más.

Debido a que resta poco tiempo para dar cierre al periodo legislativo local, en el encuentro se consensuó trabajar la problemática en fechas estipuladas. Se pactó aprobar el proyecto de resolución a mediados de octubre para obtener respuesta a finales del mismo mes, acuerdo que no fue cumplido.

Nuevamente nos demuestran el claro posicionamiento. No solo tratan de dilatar el tema y hacer de la burocracia la norma por excelencia sino que no ponen en la mesa la cuestión central que les acontece, se llama “pánico moral y odio”, lo vemos marcado en el desinterés en el abordaje de la herramienta que propusimos.

No se tomen el atrevimiento de decidir sobre nuestras vidas en los términos de la compasión y tolerancia, sino con la convicción de garantizar nuestros derechos.

Háganse cargo y paguen el costo de vulnerar derechos. Háganse cargo del genocidio Estatal del cual ustedes también son responsables por tener en su poder la potestad de revertir en el plano local tanto daño, tanta desidia, tanto dolor.

Comentá y expresate