Alberto Fernándezvolvió a definir este lunes el escenario en Bolivia como un golpe de Estado. Va en línea con la denuncia de Evo Morales, quien se encuentra viajando a México que le ha dado asilo político. Asimismo, el presidente electo criticó duramente al canciller Jorge Faurie, a quien calificó como "un hecho desgraciado de la historia de la diplomacia argentina".

Fue ante la consulta sobre qué le parecieron las declaraciones de Faurie, quien había afirmado que "no hay elementos" para calificar la situación en Bolivia como un golpe de Estado.

"No es un buen día para nosotros porque en Bolivia se interrumpió la democracia",denunció Alberto F. al comienzo de su discurso. Fernández ya se había pronunciado en este sentido, el domingo, horas después de la renuncia de Morales. También lo había hecho la vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner.

Añadió Alberto F.: "Y lo hicieron de tal modo que han generado una crisis social que no se sabe cómo termina.El agredido se llama Evo Morales".

El presidente electo agradeció a Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, por haberle dado asilo político a Morales: "Tenemos que tener una enorme gratitudque salió rápidamente en socorro, como lo hizo México con Argentina en los años setenta".

"Ha habido un golpe de Estado en Bolivia para que nadie se confunda y para que hablemos sin mentiras", completó.

Fernández participó en el Centro Cultural de la Cooperación de la presentación del libro “Política y elecciones en América Latina. Una guía progresista para campañas electorales”.

En otro tramo, Fernández se definió como un progresista, pero antes como un peronista: "Nosotros somos progresistas, pero antes somos peronistas, pero es difícil de explicar a los que no son argentinos. Los peronistas somos algo así como progresistas desvergonzados".

"No somos productos del marketing, sino hijos de la militancia política", concluyó, en alusión crítica al macrismo.

Fuente: Clarín

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