Centenares de personas, entre familiares y amigos, dieron este sábado el último adiós al científico Stephen Hawking en un funeral privado celebrado en Cambridge. Una ceremonia repleta de gestos y detalles cargados de emoción.

En una jornada gris y lluviosa, el servicio religioso tuvo lugar en la iglesia de la Gran Santa María, de la Universidad de Cambridge, a pesar de que el prestigioso matemático y cosmólogo, fallecido el pasado día 14 a los 76 años, era ateo.

Hawking consiguió contra todo pronóstico ser el científico más famoso de su era. Su trabajo abarca desde los orígenes del universo hasta el viaje en el tiempo o las investigaciones sobre los agujeros negros en el espacio.

Centenares de personas se dieron cita a lo largo del recorrido que tomó el cortejo fúnebre por la ciudad universitaria, desde la casa de Hawking, en el oeste de la población, hasta el centro, donde está la iglesia.

El féretro de roble con los restos de Hawking fue cubierto con un ramo de lirios blancos, como símbolo del universo, y rosas blancas, representando la estrella polar, la más visible en el polo norte. Las flores, según explicó la familia, fueron colocadas por los tres hijos del científico, Lucy, Robert y Tim Hawking.

La gente que esperaba el féretro se fundió en un silencioso aplauso al llegar el ataúd, en una jornada fría y lluviosa en Cambridge (sur de Inglaterra), donde el científico era admirado.

Al llegar el cortejo fúnebre, las campanas del templo repicaron 76 veces, una por cada año de la vida de Hawking, quien padecía desde muy joven esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que lo dejó en silla de ruedas y le obligó a comunicarse desde los años ochenta a través de un sintetizador de voz.

El actor Eddie Redmayne, quien interpretó a Stephen Hawking en el filme La teoría del todo, leyó un pasaje del libro del Eclesiastés, del Antiguo Testamento, y también hizo lo mismo el astrónomo Martin Rees con un fragmento de la “Apología de Sócrates”, mientras que el hijo mayor de Hawking, Robert, y el profesor Fay Dowker, antiguo alumno del científico, fueron los encargados de pronunciar los halagos al cosmólogo.

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Al servicio también asistió la actriz Felicity Jones –interpretó a la mujer de Hawking junto a Redmayne- el guitarrista del grupo Queen, Brian May, quien es además astrofísico, el empresario Elon Musk o la modelo Lily Cole.

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El funeral fue oficiado por el reverendo Cally Hammond, deán de Gonville Caius, del que Hawking fue miembro durante 52 años y donde dedicó tiempo al estudio de los agujeros negros.

La ceremonia incluyó una música ambientada en el espacio compuesta especialmente para Hawking titulada “Beyond the Night Sky”, inspirada por un poema y citas de su libro más conocido y sonidos basados en grabaciones del espacio.

Tras el funeral, los invitados acudieron a una recepción privada que tuvo lugar en el Trinity College de Cambridge, uno de los colegios más reputados de esta institución académica.

Las cenizas, junto a Newton y a pasos de Darwin

Las cenizas de Hawking serán colocadas junto a la tumba de Isaac Newtonen la Abadía de Westminster, en Londres, durante un servicio religioso que tendrá lugar el próximo 15 de junio. Las cenizas estarán también cerca del lugar donde está enterrado el naturalista británico Charles Darwin.

El prestigioso científico, que rechazó el título de caballero que le ofreció en su día la reina Isabel II, contribuyó a establecer las bases de la cosmología moderna y se convirtió en un icono de la cultura popular y tan adorado como una estrella de rock.

Fuente: La Vanguardia

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