Preocupa el estado de salud de Pablo Ferreyra, el joven de Paraná que fue baleado este viernes en un violento asalto ocurrido frente al corralón de su padre, ubicado en avenidas Churruarín y Circunvalación.

El joven de 34 años recibió al menos dos impactos de arma de fuego en su cuerpo y tendría órganos comprometidos. Durante las últimas horas se solicitaron dadores de sangre para su recuperación y, en redes sociales, también pidieron rezar por él.

"Pedimos por su pronta recuperación", escribieron desde el Club Universitario de Paraná, institución a la que el joven estaba muy vinculado. "Pablo es exjugador y colaborador", aseguraron.

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