Alfonso Goette, dueño de la estancia donde trabajaba la familia Gill -misteriosamente desaparecida en 2002-, falleció este jueves por la noche, luego de despistar y volcar a bordo de su camioneta en la ruta 32, cerca de Seguí. El hombre, de 78 años, era el principal sospechoso de la desaparición de los Gill, aunque nunca se pudo comprobar su culpabilidad

Catorce años han transcurrido desde que Mencho Gill, de 56 años, su esposa Margarita Norma Gallegos -26-, y sus hijos María Ofelia -12-, Osvaldo José -9-, Sofía Margarita -6- y Carlos Daniel -2- salieron rumbo al velorio de un conocido, el 13 de enero de 2002. Fueron vistos por última vez a 30 kilómetros de La Candelaria, el campo en el que vivían y Mencho era peón. Nunca más se supo nada de ellos.

La investigación en torno al misterioso suceso no ha arrojado nada. No hay registros oficiales ni migratorios, nunca tuvieron trabajos registrados ni los chicos nunca fueron inscriptos en ninguna escuela. Ninguno de ellos fue detenido. Jamás retomaron el contacto con sus familiares, ni Mencho con sus hermanos, ni Margarita con su madre. Desaparecieron sin dejar rastros. Sus parientes tomaron conocimiento de la situación tres meses después. Alfonso Goette, dueño del campo donde trabajaban, dio aviso.

Desde aquel momento Goette se transformó en el principal sospechoso. Recién en julio de 2003, es decir, 18 meses después de la desaparición, el juez ordenó la primera inspección en la estancia La Candelaria, pero no hubo resultados.

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