La autopsia al cadáver del cadete Emanuel Garay, fallecido ayer tras permanecer seis días internado luego de un brutal entrenamiento extremo para ingresar a la Escuela de Policía de La Rioja, determinó que la causa de muerte fue un cuadro de "deshidratación aguda grave e insuficiencia renal" que le provocó una "falla multiorgánica", informaron hoy fuentes judiciales.

La necropsia fue realizada en las últimas horas por los médicos forenses José Luis Díaz Brizuela y Aníbal Magno, y contó con el perito de la parte querellante, Marcelo Cáceres; y de la defensa, Paola Herazu.

Fuentes judiciales informaron que la autopsia determinó que el cadete Garay (18) murió como consecuencia de una "deshidratación aguda grave e insuficiencia renal, lo que causó posteriormemente una falla multiorgánica".

A su vez, los médicos forenses indicaron que "los resultados de los estudios patológicos demorarán unos días más".

Tras la autopsia, los restos del cadete Garay fueron trasladados a la localidad de Portezuelo, ubicada unos 173 kilómetros al sur de la capital de La Rioja, en el Departamento General Juan Facundo Quiroga, donde serán inhumados a partir de las 18.

Garay es uno de los 12 cadetes que el lunes pasado terminaron internados tras participar de un entrenamiento extremo para ingresar a la Escuela de Policía.

Tras la muerte del cadete, el juez Mario Martínez ordenó detener a cuatro comisarios y otros tantos instructores vinculados a dicho establecimiento en el marco de una causa que pasó de caratularse "lesiones gravísimas" a "homicidio".

El fiscal general de la provincia, Hugo Montivero, explicó a la prensa que los detenidos son el subdirector general del Instituto de Seguridad, comisario mayor Dardo Nicolás Gordillo; el director de la Escuela de Cadetes, comisario inspector Ramón Alberto Leguiza; el jefe del Cuerpo de Personal Masculino, comisario Jorge Marcelo Leguiza y la jefa del Cuerpo de Personal Femenino, comisaria Adriana Mabel Rodríguez.

Mientras que los instructores apresados son la oficial inspector Nadia Soledad Bravo, los oficiales subinspectores Elio Gonzalo Marcial e Ivana Karina Luna y el oficial ayudante Marcos Antonio Miranday.

En tanto, el gobernador Sergio Casas anunció la remoción del secretario de Seguridad de la provincia, Luis Angulo; y del jefe de Policía, Luis Páez; al tiempo que aseguró que hará "hasta lo imposible para llegar a fondo con los responsables" de la muerte del cadete Garay.

"UNA VERDADERA TORTURA"

"No puede ser que los cadetes estén peleando por su vida... El baile es una verdadera tortura", denunció por su parte Roque Garay, exagente y papá de la víctima. Le dije a mi hijo: 'Si te llegás a sentir mal, te tirás al suelo y decís que estás acalambrado'

"La instrucción salvaje que le daban a los cadetes es normal. Lo primero que se hace es una formación. El patio de armas es de hormigón. Están formados dos horas, al rayo del sol, es un castigo", reveló y apuntó que "después empieza el 'baile', salto de rana, ejercicios, los hacen dar vueltas, correr de espaldas, él aguantó el primer entrenamiento pero se fueron 15 de baja".

"Mi hermano cayó deshidratado. En ese momento la persona que estaba a cargo dijo esa frase aberrante: 'Si se tiene que morir, que se muera'. Estuvo media hora más bajo el sol abrasador y luego le tiraron un baldazo de agua", contó Adrián, hermano Emanuel.

"Es un entrenamiento muy duro, antes daban agua, yo le dije a mi hijo 'si te llegas a sentir mal, te tiras al suelo y decís que estas acalambrado", dijo por su parte Roque.

"Esto es común, viene desde hace años. A veces se inscriben 400 y se reciben 50. La forma de sacarse a los aspirantes de cadetes es el entrenamiento, que en realidad es una tortura: son sometidos hasta que se desmayan, han recibido golpes, les han pegado", cerró.

Fuentes: Télam -El Sol - Minuto Uno

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