Charlie Wagstaff es un niño de un año de Hampshire -Reino Unido- que padece Síndrome de Hipoventilación Central Congénita, una enfermedad rara que afecta a solo 1.000 personas en todo el mundo y con un alto riesgo, ya que quienes la padecen no controlan la respiración mientras duermen.

Como consecuencia de ello, Charlie vive pegado a una máscara de respiración asistida para dormir y, por si esto fuera poco, el uso vital de esa máscara le está dejando deformidades en su rostro.

Todo ello ha llevado a que unos amigos de sus padres decidieran poner en marcha una campaña solidaria para recaudar fondos a través de una plataforma y así poder comprarle una máscara a medida que le ayude a respirar durante la noche, según recoge el diario británico Daily Mail.

Charlie tuvo que pasar sus cuatro primeros meses de vida en el hospital debido a esta enfermedad por la cual su sistema nervioso no es capaz de regular la respiración. Desde que recibió el alta y fue enviado a su casa, sus padres tienen que vigilar muy de cerca sus niveles de oxígeno y dióxido de carbono todas las noches.

El objetivo de la campaña puesta en marcha en la web Just Giving era reunir 1.000 libras para que sus padres pudiesen viajar a Dinamarca y conseguir allí una máscara de respiración asistida a medida del niño para que su rostro se desarrolle con normalidad. La iniciativa, llevada a cabo por Angie Ryan y Steve Pratt, amigos de los padres de Charlie, ha superado todas las expectativas en dicha plataforma y ha superado las 2.700 libras.

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