En su nueva ubicación de Racedo casi 9 de Julio, el Taller Textil Municipal continúa respondiendo a la demanda no solo de elementos de prevención en salud -que hoy prioriza en su labor-, sino de los equipos que conforman la vestimenta destinada a los agentes municipales. Actualmente, tiene una capacidad de producción diaria estimada en unos 1.000 barbijos, 500 tapabocas, 100 pantalones y 150 buzos.

A esta labor, se acopla la producción de un kit sanitario, básicamente destinado a los centros de salud municipales, compuesto por camisolines, batas, cofias y botas. Elementos de prevención indispensables para el personal que allí se desempeña.

El director de Previsión y Suministros, César Salomón, subrayó: “Si bien el taller tiene una historia de 12 años, esta gestión le ha dado una impronta y una clara y férrea definición política”.

La titular del Taller, Patricia Soñéz, destacó: “Son 19 personas que trabajan con un esfuerzo enorme, buscando que todo requerimiento de la Municipalidad sea confeccionado desde este ámbito textil”.

NUEVO ESPACIO FÍSICO DE TRABAJO

Tras el proceso de ordenamiento, el Municipio no solo realizó una importante inversión en maquinarias nuevas, sino que se procedió al acondicionamiento y puesta en valor de su nuevo ámbito de trabajo, en bulevar Racedo.

“Se renovaron las maquinarias. Al inicio de la gestión, no solo se adquirieron 6 máquinas industriales computarizadas, una mesa nueva, máquinas de corte, sino que se lo dotó de un nuevo espacio físico, alrededor de 250 m2, permitiendo que el personal trabaje más cómodo mejorando la capacidad de producción en el taller”, precisó el funcionario.

LA PRODUCCIÓN EN EL TALLER

Si bien la realidad actual determina una confección y esfuerzo extras en elementos de seguridad para el personal municipal, se continúa en forma normal con la entrega -dos veces al año- de la indumentaria que conforman los equipos correspondientes a las temporadas de invierno y verano. Actualmente estos equipos están compuestos por chaleco, campera, buzo y pantalón.

"En el marco de la emergencia sanitaria, el taller ha sido una herramienta de gestión fundamental para el Municipio de Paraná porque se ha podido, gracias al esfuerzo y compromiso del personal, producir y entregar los elementos de protección que usan las áreas de trabajo esencial en el Municipio, como Salud, Servicios Públicos, Obras Públicas, Limpieza, Conservación Vial y Obras Sanitarias, entre otras”, informó Salomón.

OPTIMIZACIÓN DE RECURSOS Y CAPITAL HUMANO

Un proyecto que está en estudio apunta a sustituir el servicio de serigrafía y tampografía de la prenda cuando sale del taller. Actualmente, el servicio es provisto a través de proveedores externos y se está trabajando para poder sustituirlo por personal municipal.

“Estamos trabajando en la búsqueda de un espacio físico adecuado para la realización de estas tareas y en el proceso de compra del equipamiento. Esto va a permitir optimizar tiempos y recursos”, indicó el funcionario.

Finalmente, destacó: "Lo importante del taller es el capital humano. Formar un equipo de trabajo lleva tiempo, más aún por las características que requiere este tipo de industria textil. Producir desde el Estado tiene un valor distinto, adquiere un valor social el bien producido y entregado desde la Municipalidad porque el personal aporta su creatividad y conocimiento”.

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