A los lamentables delitos que a menudo ocurren en nuestra provincia y nuestro país, desgraciadamente debemos sumar la creación de noticias falsas que brindan detalles morbosos y se viralizan a través de WhatsApp y otras redes sociales.

El caso más reciente se relaciona con la búsqueda del empresario de Gualeguay Omar Benvenuto. Días atrás se difundió la foto del cuerpo sin vida de un hombre, junto a la noticia de que lo habían hallado en un campo de Gualeguaychú. Nada era verídico.

Este es solo uno de los casos. La misma situación ocurrió en medio de la búsqueda de Santiago Maldonado, cuando se difundió una foto de un hombre sin vida dentro de una morgue junto al audio de una supuesta trabajadora del lugar que aseguraba que ese era el artesano -en ese entonces desaparecido- y que las autoridades intentaban ocultarlo como parte de una operación política. "No se imaginan el dolor que estas 'cadenas basura' causan en sus familiares y amigos", señaló su familia

Horas después de que realmente hallaran el cuerpo de Maldonado, los usuarios fueron más crueles. Sin ningún tipo de escrúpulos, enviaron por WhatsApp fotografías del cadáver. La motivación para enviarlas era abrir el debate, principalmente en chats grupales, sobre si era o no era Santiago y comentar las circunstancias de su muerte. "Han circulado fotos, que más allá de que sean falsas o verdaderas hacen mucho daño a la familia, les pedimos respeto, que piensen cada cosa que hacen", señaló la cuñada de Santiago, Andrea Antico.

Si vamos un poco más atrás en el tiempo, durante los primeros días de abril de este año, mientras todos en Gualeguay, Entre Ríos y Argentina esperaban que Micaela García apareciera con vida, hubo quienes decidieron utilizar las circunstancias para inventar noticias falsas sobre su hallazgo sin vida. También crearon la noticia de que la madre de la joven se había quitado la vida. "Demasiado dolor tenemos para tener que andar soportando que se haga un circo alrededor de la muerte de Mica", sentenció Néstor García, padre de Micaela, el primer día del juicio por el femicidio.

La difusión de la mentira

Los ejemplos, tristemente, son más que los enumerados anteriormente. La mecánica es siempre la misma: los mensajes salen del celular de un único emisor y se viralizan. ¿Quién es el autor de estas historias falsas sobre temas tan sensibles? ¿Por qué lo hace? ¿No se detiene a pensar en el dolor que genera en las familias y amigos de la víctima? Quizás sean preguntas imposibles de responder, a excepción de la tercera, cuya respuesta es evidente.

En segundo lugar, debemos interrogarnos a nosotros mismos. No podemos evitar recibir estas falsas noticias, pero ¿por qué las compartimos? Un buen ejercicio es chequearlas en los diversos medios de comunicación que tengamos al alcance. Pensemos que es mejor demorarnos en compartirlo para corroborar, que distribuir una noticia malintencionada.

El problema es que muchos usuarios juegan a ser detectives. Sí, así como suena. "¿Será o no será Santiago Maldonado?", dice uno; "No, fijate que no tiene el tatuaje ahí", responde el otro. "Escuchen este audio. No sé si será cierto, pero por las dudas lo comparto", llega en el chat grupal. Quizás creen que van a resolver un crimen con una foto o un audio que les llegó WhatsApp, un pensamiento que resultaría muy ingenuo. Compartiendo una supuesta evidencia no vamos a lograr nada, salvo ocasionar dolor.

Volviendo a los anónimos que inventan estas mentiras, me gustaría citar al reconocido escritor Umberto Eco. "Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas", dijo años atrás en declaraciones al diario italiano La Stampa. Sus palabras fueron aplaudidas por algunos y cuestionadas por otros. Pueden resultar fuertes, pero invitan a reflexionar.

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