"Ella no largaba el vómito y le digo a mi esposo que llame al policía para que me la salvara", explicó la mujer. En la desesperación, salió corriendo, con su beba en brazos: “Le dije al policía que me la salvara, que se estaba muriendo”, contó.

Y agregó: "Enseguida empezó a reanimarla y ahí fue cuando mi hija largó el llanto. Mi alma volvió a mi cuerpo: fue una alegría tremenda".

Todo ocurrió aproximadamente a las 21 del lunes, en la zona de calle Odiard al 2.500. El uniformado se llama Mauro Altamirano.

"Para nosotros es un ángel, un héroe; alguien guiado por Dios. Mi esposo le puso nuestro 'Ángel azul'", contó la mujer en declaraciones radiales.

Fuente: Nada que Perder - LT 15

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