Desde que el juez de garantías de Dolores, Mariano Cazeaux, le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria Rubén "Pepo" Castiñeiraspasa sus días en su casa de Santos Lugares.

Acusado de homicidio culposo doblemente agravado, el cantante de cumbia habló por primera vez en un programa de TV. Desde un sillón, con la pierna izquierda enyesada y junto a su abogado Miguel Ángel Pierri, "El Pepo" rompió el silencio y se dejó entrevistar por Mónica Gutiérrez en el debut de Crónicas de la tarde,que se emite por Canal Nueve Litoral.

"Rubén, hace poco dijiste que confiás en que se va a saber la verdad, ¿qué es la verdad?", disparó Gutiérrez. Con mezcla de angustia y nervios, el músico habló del accidente al que se refirió como "una desgracia".

"Fue feísimo. Viví un momento desagradable, igual que la familia de Nico y Nacho. Yo no maté a nadie", dijo "El Pepo" en referencia al siniestro vial donde murieron su exmanager Ignacio Abosaleh y su extrompetista Nicolás Carabajal. También resultó herida la corista Romina Cándias.

"Vos no saliste a matar, pero dos personas terminaron muertas", retrucó Gutiérrez. El músico se justificó. "Yo no soy un asesino. Desde el 20 de julio de 2019, no hay noche que no tenga recuerdos del accidente, hablo y me entristece", expuso Castiñeiras.

La conductora siguió. "Yo no soy quien para juzgarte, Rubén, pero los jueces dicen que manejabas de manera temeraria. Tu situación ante la Justicia está muy complicada. Además, habías tomado alcohol y detectaron restos de cocaína en tu organismo", arremetió Gutiérrez.

El Pepo volvió a justificarse diciendo que solo había tomado "unos sorbos de vodka" e insistió en que no era un asesino. Hacia el final de la entrevista intentó explicar el por qué de su mala maniobra al volante.

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