Grabaron en Paraná y emitieron a través de DCB Producciones, un cortometraje para concientizar acerca de la problemática del acoso, fundamentalmente el callejero, pero también el que se da en otros ámbitos, como el laboral.

En el video, se puede ver cómo un joven varón atraviesa a lo largo de su día, distintas situaciones que en general son padecidas por mujeres. Mientras realiza sus actividades cotidianas, el protagonista recibe todo tipo de comentarios, los que van subiendo de tono hasta convertirse en ataques e intimidaciones que se realizan con impunidad.

"Nuestra idea es poder dar un mensaje positivo partiendo del respeto, de que la igualdad está en el respeto, de que tenemos derecho a circular libremente por la calle sin que nos estén juzgando, señalando o diciéndonos cosas en grupito, porque no tenemos por qué pasar por esas situaciones ni tener miedo cuando vamos caminando", le dijo a AHORA Janet Mildemberger, promotora de la idea original y estudiante de Derecho.

"Generalmente nos pasa a las mujeres, pero no digo que a los hombre no, porque también les pasa, aun que en mucho menos proporción", consideró y dijo que la idea de filmar un video de este tipo surgió a raíz de la necesidad de generar un cambio a partir de sus experiencias personales. "Yo he recibido acoso desde chiquita en la calle, por lo que mi mamá se ha tenido que pelear con la gente; también en el ámbito laboral, donde perdí un trabajo importante porque mi jefe se propasaba; o en la terminal cuando voy a tomar el colectivo", ejemplificó.

Y contó: "Me inspiré más que nada en esta problemática social que tenemos y en el proyecto de ley sobre acoso callejero, que es interesante, aunque habría que ver cómo lo regularían".

Se advierte que la producción contiene lenguaje vulgar.

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Un cortometraje donde mostramos gráficamente una sociedad invertida.

Vemos una problemática que nos azota todos los días, desde temprana edad, mostramos que lo que para uno es un chiste, piropo o "no es para tanto" realmente es molesto, irritable y vergonzoso, partiendo de la falta de respeto hacia la otra persona y el poco derecho a ir libres por las calles sin ser juzgados, señalados o humillados, sin tener miedos.

No debemos soportar las indirectas ni acoso de los jefes y bajar la cabeza para no perder el trabajo, no debemos sentirnos mal y presionados, no debemos soportar al grupito que cuando te ve pasar se codean para ver quien tira el mejor piropo.

Queremos circular libremente, sin miedos.

Que no nos quieran "levantar".

Que se entienda que podemos vestirnos como queremos, que no nos vestimos para los demás, sino, para sentirnos bien con nosotros, para estar cómodos.

Mostramos en el transcurso del día algunas de las diversas realidades que suelen pasarnos, comenzando con piropos leves y terminando con una verdadera frustración, con ACOSO CALLEJERO.

ANTES DE DECIR ALGO PENSÁ: en tu familia, tus amigos, tus seres queridos.

Ellos también pueden estar siendo hostigados.

EL MENSAJE ES CLARO, RESPETEMOS PARA SER RESPETADOS.

No importa si sos hombre, mujer, chico, grande, el respeto debe ser mutuo.

Tus derechos terminan donde comienza el del otro.

¡ESTO TIENE QUE PARAR!

Idea Original: Janet Mildemberger

Producción: DCB Producciones

AVISO: Este cortometraje puede contener vocabulario vulgar no apto para menores de edad, se recomienda discreción.

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