Luego de haber instalado la idea el año último en plena campaña electoral, el gobierno de Mauricio Macri archivó el proyecto para derogar el sistema de elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el cual se definen internamente en cada frente electoral los candidatos a Presidente, a senadores y a diputados nacionales y que también rige en algunas provincias como la de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma.

"No vemos que haya consenso ni dentro de Cambiemos ni afuera como para instalar un debate para modificar las PASO. Generaría conflictos porque muchos partidos de la oposición las quieren", dijo un alto funcionario vinculado a la estrategia electoral del Gobierno.

En junio último, el presidente Macri y el jefe del Gabinete, Marcos Peña, habían anunciado la intención de derogar el sistema de las PASO porque argumentaban que no se usaban, alargaban las campañas, y costaban $ 2600 millones.

Pero los únicos proyectos de ley que impulsará este año Cambiemos en materia electoral serán la nueva ley de financiamiento de los partidos políticos y de sus campañas y la reforma electoral con Boleta Única Electrónica (BUE). Este último proyecto tiene media sanción de la Cámara de Diputados y fue frenado por el PJ en el Senado.

También se archivaron, del mismo modo, las ideas de discutir la eliminación de las elecciones de medio término y la duración de los mandatos presidenciales, que requieren una reforma de la Constitución.

Así las cosas, las PASO regirán en las elecciones presidenciales de 2019: el año próximo sería impensable eliminarlas en plena campaña electoral.

Ese nuevo plan surgió de las últimas reuniones electorales del Ministerio del Interior, que conduce Rogelio Frigerio , en permanente consulta con el jefe del Gabinete, Marcos Peña. "Fue una idea inicial para derogar las PASO porque el sistema era muy caro, las primarias cuestan unos 2600 millones de pesos, pero no está dentro de la reforma política que llevaremos al Congreso", señalaron en la Presidencia de la Nación.

Sin las PASO, evalúan, Cristina Kirchner hubiera ganado las elecciones con los resultados de las primarias, por décimas porcentuales, y hubiera obtenido las dos bancas de senado para Unidad Ciudadana. En cambio, las PASO le permitieron a Cambiemos aprovechar el "voto últil" de las otras fuerzas políticas antikirchneristas y, en un esquema de polarización, que funcionó como segunda vuelta, logró imponer a Esteban Bullrich en octubre como senador por 41 a 37% sobre la ex presidenta.

Además, el propio Macri y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal lograron en 2015 vencer al Frente para la Victoria gracias al sistema de PASO con las cuales dirimieron internas dentro de Cambiemos y luego polarizaron contra sus rivales peronistas.

En la actualidad, es el peronismo fragmentado el que impulsa una competencia entre todas sus facciones en 2019 mediante una PASO para resolver sus diferencias internas y alumbrar un candidato para enfrentar a Macri de manera unificada.

Macri y Peña sostenían hace casi un año que el sistema de PASO fracasó como herramienta para seleccionar candidatos de cada alianza porque muchos frentes no las usaban. Sin embargo, la Dirección Nacional Electoral informó que en las elecciones de agosto de 2017 hubo 41 frentes políticos en 18 provincias que hicieron competencias efectivas para elegir candidatos a diputados y 4 alianzas las usaron para dirimir candidatos a senador. En total hubo 45 PASO en los 24 distritos para cargos nacionales y cientos en provincias y municipios.

En junio del año último, al presentar a los ministros que iban a ser candidatos, Peña había dicho en Olivos: "Como gobierno vemos con preocupación la necesidad de discutir sobre el rol de las PASO en nuestro sistema electoral". Y señaló que "este experimento único en el planeta que la Argentina se ha impuesto tiene enormes problemas y extiende mucho más la discusión electoral".

Luego de ello, altas fuentes de la Casa Rosada habían revelado que el plan de Cambiemos era instalar el debate en la campaña para las elecciones del 22 de octubre para derogar las PASO en 2018 con miras a las presidenciales de 2019.

Sin embargo, el año próximo se mantendrán las primarias, entre otras cosas, porque el nuevo escenario de conflictividad política y sindical, con la oposición del peronismo en el Congreso, hizo retroceder al Gobierno y seleccionar mucho más finamente los proyectos de ley que presentará. Y también Macri formuló una nueva evaluación política y electoral de la conveniencia de derogar las PASO.

La estrategia de Cambiemos para acumular adhesiones en las próximas elecciones consistirá en buscar votantes entre las fuerzas menos respaldadas en las PASO para lograr alianzas implícitas con los electorados afines, pero no propios, que puedan responder a una polarización contra un tercer candidato. Es decir, buscar el "voto útil" para evitar una segunda vuelta o para ganar un eventual ballotage.

Fuente: La Nación.

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