Una misión del equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciará este miércoles una nutrida agenda de una semana en Buenos Aires, que servirá como marco para continuar el diálogo en curso sobre el programa económico del gobierno de Alberto Fernández.

El equipo está integrado por Julie Kozack, Directora Adjunta del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, y Luis Cubeddu, jefe de la misión del organismo para Argentina, quienes decidieron extender su estadía en la Argentina ya que en principio iba a ser sólo de tres días pero se quedarán en el país hasta el miércoles 19.

"La misión también será una oportunidad para aprender más sobre la estrategia de las autoridades para abordar la situación de la deuda de Argentina", comentaron fuentes al tanto de la organización.

Durante su estancia en Argentina, el equipo del FMI se reunirá con funcionarios del Ministerio de Economía, el Banco Central (BCRA) y otras instituciones económicas gubernamentales.

Se espera que el staff emita un comunicado sobre los resultados de la misión al finalizar la visita.

La visita de los funcionarios del Fondo ocurre en coincidencia con el anuncio, por parte del Ministerio de Economía, sobre la postergación hasta el 30 de septiembre próximo del pago de capital del bono dual AF20, pero aclaró que continuará cumpliendo con los intereses.

Según resolvió el ministerio de Economía, el tratamiento para las "personas humanas" con tenencias inferiores a un valor nominal de 20 mil dólares al 20 de diciembre de 2019, día en que se comenzó a reconstruir la curva de rendimientos en pesos, será distinto: a este grupo de tenedores no se les postergarán los vencimientos de capital.

Calculando la quita

El arribo de la misión técnica del FMI servirá para terminar de pulir la oferta por la deuda que presentará en breve Martín Guzmán. El guiño del organismo a la propuesta argentina será clave para que los acreedores acepten la reestructuración.

De hecho, habrá un indicio de esas condiciones cuando el ministro de Economía, este miércoles, exponga los lineamientos del Análisis de Sostenibilidad de la deuda en el Congreso.

De ahí saldría el sendero fiscal que el Gobierno promete mantener, algo que fue charlado con el Fondo durante las reuniones informales de la semana pasada.

Según trascendió, Guzmán buscará extender el programa Stand-by con el FMI y no tener que solicitar el de Facilidades Extendidas, siempre más restrictivo y con las "reformas estructurales" a cuesta.

La visión del equipo económico sería la de estirar el período de gracia al Fondo para no tener que poner un sólo dólar en los próximos años. Para eso, y más allá de que el organismo pueda tener buena predisposición, el Gobierno algo tendrá que prometer.

En su gira europea, el presidente Alberto Fernández logró reunir el apoyo de Alemania, Francia, España y otros países para la estrategia económica de Argentina, que incluye un nuevo perfil de la deuda pendiente del país con el FMI.

Argentina necesita el apoyo de más del 85% de los miembros del directorio para volver a reperfilar la deuda, lo que se traduce en un apoyo casi unánime de los grandes prestamistas europeos.

Por tal motivo, el respaldo del Tesoro de Estados Unidos -país que tiene el 16% de los votos en el directorio del organismo- es crucial en la estrategia oficial.

La comitiva del FMI pondrá especial énfasis, tal como dijo Guzmán, en que el arreglo que se lleve adelante con los bonistas privados haga que la deuda sea pagable hacia adelante.

Obviamente que el Fondo no acepta quitas a sus acreencias, como insinuó Cristina Kirchner desde Cuba, pero sí estaría dispuesto a reprogramar los vencimientos.

Para que la deuda sea "pagable" en el futuro como pide el Fondo y desea Guzmán, que siempre criticó en sus papers esas inconsistencias, es que en el mercado hacen distintos escenarios de la quita que podrían recibir.

Tanto los inversores locales como del exterior saben que los tenedores de bonos serán los que tengan que aceptar algún nivel de poda. La pregunta es cuánto.

Guzmán, a contrarreloj

El cronograma que tiene Economía es ambicioso y apunta a tener resuelto todo a finales de marzo. Por eso, Guzmán necesita que el Fondo se pronuncie a favor de la Argentina lo antes posible y, si es posible, en simultáneo con el lanzamiento de la oferta a los acreedores.

Por lo pronto, desde el organismo se han venido manifestando con "optimismo" en relación a las negociaciones con Economía. La semana pasada Guzmán se reunió con Kristalina Georgieva en el Vaticano y se avanzó en el temario.

"Continuamos con las conversaciones ya iniciadas con el organismo, en un marco de creciente entendimiento mutuo. Intercambiamos opiniones sobre el programa económico en marcha, distinguiendo entre medidas para lidiar con la situación actual de emergencia económica y aquellas para solucionar problemas estructurales de la economía. También discutimos las políticas en curso para resolver la crisis de deuda soberana de forma sostenible", dijo Guzmán la semana pasada.

"Como dije en previas ocasiones, somos conscientes de la difícil situación socioeconómica que enfrenta la Argentina y su población. Y compartimos plenamente el objetivo del presidente Fernández de estabilizar la economía, proteger a los más vulnerables de la sociedad y garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo. En este sentido, las medidas adoptadas hasta el momento van en la dirección de restaurar la estabilidad macroeconómica y proteger a los pobres", afirmó Georgieva en una declaración posterior dada a conocer por el FMI.

Así, mientras "se tiran flores" de un lado y del otro, se cree que alcanzar un acuerdo con el organismo que sirva como paraguas para la oferta a los bonistas es más factible.

Fuente: iProfesional

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