El dolor de hombro es muy común, pero esto no deber ser un consuelo

Por María José Armándola - Lic. en Kinesiología y Fisiatría (Mat. 939)

“La libertad está siempre dentro de nosotros, y allí donde vayamos irá con nosotros. Libertad para pensar, para planificar, para actuar, para dirigir, para amar, para parir, para ser y para estar. Pero hay si hay algo que la define como propia es el movimiento, porque allí reside nuestra libertad de hacer, que ese es el capital más importante. Si tenemos libertad de movimiento, tendremos siempre libertad de hacer. Hacer, hacer, con la natural libertad para equivocarnos”

Puede aparecer por un trauma o sin él, ya sea por un golpe o mal movimiento; o bien puede adjudicarse motivos genéticos o a un sinnúmero de factores que hacen que irrumpa lenta o abruptamente.

Lo cierto es que cuando llega se hace notar por propia potencia y es entonces donde debemos intervenir los profesionales y comenzar un tratamiento en conjunto con los pacientes para morigerarlos, controlarlos y, en el mejor de los casos, erradicarlos.

Estamos hablando, por si aún no lo advertiste, del nunca bien ponderado “dolor de hombro”.

Sin duda que es una molestia que casi todos hemos experimentado alguna vez, y al que no siempre le hemos dado la trascendencia necesaria. Pero como si fuera necesario subrayarlo, y según las estadísticas, en un gran porcentaje no ha sido atendido por un profesional y se convive con él de manera desaprensiva.

La ciencia médica la define como una lesión del manguito rotador, que es el nombre técnico que se le brinda a un conjunto de músculos y tendones, ubicados en la zona del hombro, y que cumple una función estabilizadora y motriz en una zona sensible del cuerpo ya que comprende una articulación sobre la que solemos depositar sobrecargas que terminan por generar afecciones muy dolorosas.

De todas maneras, en la mayoría de los casos -con evento traumático reconocido como origen o sin él- se hace necesaria la toma de imágenes susceptibles de denunciar el desgarro de algún componente de este grupo muscular.

El manguito rotador integra los músculos supraespinoso, subescapular, infraespinoso y el redondo menor. Se originan en la escápula y van hasta la cabeza humeral y su acción principal es la de contribuir al movimiento, estabilidad y el control motor sensorial de la articulación glenohumeral.

SÍNTOMAS

La evidencia ha demostrado que son varios los factores de riesgo para desarrollar este tipo de problemas entre los que se encuentran: genética, influencias hormonales, hábitos como fumar o consumir alcohol, comorbilidades, cambios anatómicos y una gran de cantidad de factores psicosociales.

Sin embargo, lo que parece contribuir en mayor medida a la aparición del dolor de hombro tiene que ver con la realización de actividades que implican cargas excesivas durante un lapso prolongado sin estar en condiciones para soportarlas. Es por eso que comúnmente no se recuerda el origen del dolor, algún tiempo después, cuando éste se hace presente y se vuelve insoportable.

Pero bajemos estos conceptos a tierra, o mejor dicho a nuestro cuerpo y veamos cómo suelen presentarse los síntomas de este dolor, o al menos cómo se presentan las y los pacientes en el CKEA (Centro de Kinesiología y Estética Armándola) y cuáles son sus manifestaciones principales.

En este sentido, los síntomas más comunes de las lesiones del manguito rotador pueden describirse del siguiente modo. A saber:

a) Dolor y sensibilidad en el hombro (esto puede extenderse también al brazo), especialmente cuando se levanta el brazo lateralmente, se trata de alcanzar algo detrás de uno o se levanta o arrastra un peso grande; b) dolor por la noche, especialmente cuando uno duerme sobre el lado afectado; c) una sensación de debilidad en el hombro; y d) no poder mover el hombro como uno haría normalmente; entre otros.

De acuerdo a las estadísticas con la que contamos los profesionales que abordamos esta afección -en promedio- que el 54% de las personas mayores de 60 años presenta desgarros completos pero sin síntomas en el hombro. Dicho esto, y para tranquilidad de la población que se ubica en este rango, es importante saber que se pueden albergar mayores y mejores expectativas de tratamiento y recuperación puesto que la causa del dolor está más relacionada a problemas de adaptación a la carga sobre la extremidad superior y no al cambio estructural.

Es decir que el tratamiento que desde la kinesiología podemos encarar sobre tu dolor, ya sea en la inflamación o los daños en los músculos y tendones sobre el hombro se enfocará en estiramientos y ejercicios fortalecedores que pueden ayudar a crear fuerza y flexibilidad en el hombro.

Con la seguridad que otorgan los estudios y con un diagnóstico claro y certero a cargo de un kinesiólogo del CKEA, es importante la personalización del tratamiento en función del tipo de lesión concreta que presentes en la consulta.

ABORDAJE

Enhorabuena para la comunidad existe un consenso en la comunidad médica acerca de indicar a los pacientes, primeramente, tratamientos de kinesiología (al que llaman tratamiento conservador). Se trata de tratamientos menos invasivos y costosos que el tratamiento quirúrgico de los que no se han encontrado diferencias estadísticamente significativas con los otros resultados clínicos, según los registraos.

Para esto es clave, insistimos con el concepto, tener un buen diagnóstico en base a evidencia tecnológica para determinar la gravedad del desgarro o inflamación, dejando la intervención quirúrgica como alternativa final.

En CKEA compartimos este punto de encuentro profesional y recomendamos un tratamiento conservador, donde el ejercicio es lo más importante.

Estamos convencidos que el ejercicio es capaz de reducir el dolor y mejorar la función en el corto plazo, siendo también los programas de ejercicios para el hogar de gran ayuda para la mantención de estas mejoras en el tiempo.

Estos ejercicios, que incluyen objetivos como la movilidad, la fuerza y la flexibilidad, son guiados y monitoreados en todo momento por un Kinesiólogo.

El manguito rotador probablemente no sea considerado un amigo por nosotros a la hora de los dolores, especialmente cuando atravesamos determinad edad.

Sin embargo podemos hacer de él una referencia lejana que no nos incomode con sus derivacinoes.

Podemos colocar de nuestro lado a este grupo de músculos y tendones que forman un manguito sobre la articulación del hombro y alivianarlos de carga y fortalecerlos con gimnasia.

La mayoría de los ejercicios para el hombro trabajan; ya sea para fortalecer o bien para estirar los músculos y tendones de la articulación del hombro. Estos abarcan a: estiramiento de la parte posterior del hombro; estiramiento subiendo las manos sobre la espalda; estiramiento anterior del hombro; ejercicio del péndulo; estiramientos en la pared; ejercicios para fortalecer el hombro; ejercicio de rotación interna; ejercicio de rotación externa; ejercicios isométricos del hombro; flexiones de pecho contra la pared; retracción del omóplato (escapular), sin tensores; y retracción del omóplato (escapular) con tensores, entre otros.

Si tenés algún dolor, incipiente o consolidado, no dudes en consultarnos en el Centro de Kinesiología y Estética Armándola; donde seguro vas a encontrar una amigable plataforma humana, profesional y tecnológica para abordar las afecciones del manguito de los rotadores, eso que tiene nombre de amigo pero que cuando duele, no lo es tanto.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

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