Con un escenario internacional favorable, el Banco Central aprovechó para volver a bajar la tasa y retrotraer al dólar a los valores previos al salto de fines de noviembre.

El optimismo general tanto en el ámbito local por la buena sensación que dejó la organización del G20 como a nivel internacional por el alivio que significó la tregua entre Trump y Xi Jinping, permitió que la mayoría de las monedas emergentes recuperen su valor frente a la divisa estadounidense.

De esta manera, el dólar cayó más de un peso y cerró a $37,61 en el ámbito minorista y a $36,50 en el segmento mayorista, volviendo a coquetear con el piso de la banda cambiaria que este lunes se ubicó en $36,14.

Por otro lado, la tasa de interés retrocedió otros 75 puntos básicos y tuvo un promedio de corte de 60,27%, con picos de 60,49%. A su vez, en una nueva licitación de Leliq, Sandleris absorbió una gran cantidad de pesos al adjudicar unos $160.231 millones, un 20% por encima de los vencimientos de la fecha.

Así, el Central logra despejar las dudas generadas en el inicio de la semana pasada, cuando una leve volatilidad internacional aceleró inmediatamente el tipo de cambio y frenó la posibilidad de seguir bajando las tasas de interés.

Según La Política On Line, el problema es que la baja en expectativas de inflación a doce meses y el ajuste estacional de la base monetaria en diciembre dan margen para bajar tasa Leliq y expandir por el desarme de Lebacs, pero no está tan claro el panorama respecto al margen desde el lado del riesgo país, con las lógicas expectativas devaluatorias de cara al año electoral.

Por el momento, la tasa se encuentra prácticamente sobre el piso del 60% establecido por la máxima autoridad monetaria, que podrá ser perforado en los próximos días a partir del resultado del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que seguramente otorgue la segunda caída consecutiva en materia de proyecciones inflacionarias.

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