Después de 20 años las dos monedas más fuertes del mundo se encuentran en una situación de paridad y un dólar equivale a un euro. Se trata de dos movimientos opuestos: por un lado el fortalecimiento del billete estadounidense con una política contractiva por parte de la Reserva Federal (FED), y por el otro la depreciación de la moneda europea frente a la inflación y la guerra en Ucrania.

Pero hay varias cuestiones a tener en cuenta para explicar este fenómeno. Una primera observación permite notar que casi la mitad de los productos que se importan a la Eurozona (los 19 países que utilizan el euro como moneda oficial) se facturan en dólares, mientras que un porcentaje menor, cercano al 40% se adquieren en euros, según informó Eurostat.

Pagos en dólares

El petróleo y el gas, materias primas que desde hace varios meses, con el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, experimentan una escalada en los precios, se pagan en dólares.

Con la paulatina depreciación de la moneda europea, los países necesitaron cada vez más euros para comprar los productos importados que se pagan con dólares. Sin embargo, también se espera que la depreciación del euro haga que los precios de exportación sean más competitivos y estimule el comercio hacia el exterior, lo que amortiguaría el aumento de los costos de las materias primas.

image.png

Algunos analistas y expertos especulan con que haya una merma del turismo de europeos hacia Estados Unidos y especifican que "los productos importados en dólares pierden competitividad" y "se vuelven más caros", lo que contribuye a la aceleración de precios.

En sentido inverso, quienes poseen dólares se ven beneficiados con este tipo de cambio y pueden consumir mayor cantidad de bienes con la misma cantidad de billetes.

Sin embargo, cabe destacar que este efecto puede generar consecuencias distintas, dependiendo de cuán involucradas estén las empresas en el comercio con el dólar.

Philippe Mutricy, director de estudios del banco público Bpifrance, destacó que "las empresas que exportan fuera de la zona euro se benefician de la depreciación del euro, ya que sus precios se vuelven más competitivos, pero las empresas importadoras se ven perjudicadas".

Por eso, las empresas que dependan de materias primas y de la energía y que no tengan un alto nivel de exportación tendrán un salto en sus costos.

Según los expertos, la industria manufacturera que pueda exportar será el sector que obtenga más beneficios de esta situación, sobre todo los sectores de la aeronáutica, los fabricantes de autos, de productos de lujo y de la industria química.

Deuda y tasas de interés

Un mayor crecimiento de las exportaciones europeas podría "facilitar el reembolso de la deuda", según los expertos, siempre que los mercados vean tierra fértil en la deuda europea y que consideren ese terreno seguro para la inversión.

Pero teniendo en cuenta esta situación, aquellos Estados europeos que han emitido sus obligaciones con denominación en dólar estadounidense, la depreciación del euro aumenta el costo del reembolso.

La pérdida de valor del euro colabora con la inflación en Europa, que está en máximos de 40 años y el Banco Central Europeo (BCE) podría inclinarse por ser más agresivo y subir más rápidamente las tasas de interés. La primer alza de los tipos de interés en once años está prevista para julio.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate

Lo último

Encuesta

¿Estás de acuerdo con que el horario de cursado se extienda una hora?

52.19% Si, estoy de acuerdo
47.81% No estoy de acuerdo
Total 6392 votos

Las Más Leídas