El plan de ajuste impulsado por Mauricio Macri ya se cobró 7 millones de víctimas: los jubilados. El Gobierno nacional, haciendo uso del consenso social que le dieron las urnas, avanzó en la receta elemental del neoliberalismo más salvaje: quitarle a los que menos tienen, con la excusa del "ahorro" de alrededor de 80 mil millones de pesos.

Y por eso también serán millones los adultos mayores que verán su bolsillo pulverizado, luego de un proceso de conquista de derechos que había llegado al punto de que el haber jubilatorio argentino fuera el más alto de América Latina. Pero como en las épocas de vacas flacas hay que ajustar, los primeros que pagan son los más desprotegidos. Y ahí están los jubilados, esos que son usados demagógicamente en campaña por todos los partidos, cediendo su poder adquisitivo para "controlar el déficit fiscal", que es una manera elegante de decir que hay que pagar la fenomenal deuda externa que día a día contrae nuestro país.

El recorte en números

Si se mantuviera la actual ley de movilidad-vigente desde 2009 y gracias a la cual en todos los casos, excepto en 2014, los jubilados le ganaron a la inflación- a partir de septiembre de 2018 los haberes de adultos mayores, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo -AUH- deberían aumentar un 24,4% aproximadamente, tomando como base ingresos tributarios con la variación del índice salarial del Indec. De ser así en marzo un jubilado pasaría de cobrar 7.246 pesos a recibir 8.203 pesos en marzo, y llegando a los 9.014 pesos en septiembre Una AUH, por su parte, aumentaría de 1412 pesos a 1751 pesos.

Con el nuevo esquema propuesto, en cambio, habrá cuatro incrementos que combinarán la inflación -en un 70%- con índice de salarios -en un 30%-. Tomando parámetros actuales, los ajustes serían del 5,7% en marzo; del 5,6 en junio; del 4,3% en sepriembre y del 3,6% en diciembre. La suba anual total sería del 20,6% -3,8% menos- y el sueldo alcanzado estimado sería de 8739 pesos -tres meses después que la anterior fórmula-. La AUH llegaría apenas a 1703 pesos en diciembre.

Reforma previsional.png

La grieta se cerró

Pero el condimento extra en la reforma previsional lo tiene el acompañamiento de un sector del justicialismo. Un grupo de senadores peronistas levantó su mano junto al oficialismo y consumó con la media sanción al proyecto el deseo del "ahorro", sellado además días atrás en un pacto fiscal entre provincias y Nación. Ya no habrá movilidad jubilatoria, sino que aumentos por inflación oficial, y cada tres meses.

Entre Ríos no se quedó afuera de la fiesta: sus tres senadores -dos PJ y un Cambiemos- le guiñaron el ojo al recorte. Porque al fin y al cabo todos los políticos juran por Dios y por la Patria, pero a Dios y a la Patria nunca se los ha visto dando explicaciones en las colas de los cajeros, donde los jubilados cobrarán menos de lo que, legítimamente, les corresponde.

Comentá y expresate