Mientras los debates alrededor del proyecto de ley sobre la interrupción voluntaria del embarazoen la Argentina se multiplican y tendrán un cierre con su tratamiento en el recinto del Congreso Nacional el 13 de junio, echar un vistazo a qué ocurre con la legislación sobre el aborto alrededor del mundo puede ayudar a arrojar luz sobre la cuestión.

Uno de los casos recientes que sorprendió al mundo es el de Irlanda, un país que hasta ahora contaba con una de las legislaciones más restrictivas del planeta en esta materia.

A fines del mes pasado la población se manifestó en las urnas de manera contundente en un referéndum histórico que mostró la modernización en un Estado de fuertes raíces católicas: más del 66% de los irlandeses votó a favor de derogar la octava enmienda de la Constitución que prohibía la interrupción voluntaria del embarazo, por lo que el país se encamina hacia una nueva etapa que busca flexibilizar sus leyes.

Pero fuera de ese caso específico, la situación de las legislaciones sobre el aborto en el mundo es heterogénea.

Mientras que todavía hay países que cuentan con normas completamente restrictivas, otros que hacen foco en la salud de las mujeres gestantes y otros consideran cuestiones más amplias, como las razones de tipo sociales y económicas para permitir interrupciones del embarazo de manera segura.

Uno de los países con leyes más duras es El Salvador. Allí, donde la Iglesia católica tiene gran peso, es ilegal abortar bajo cualquier circunstancia, incluso si la vida de la persona gestante corre peligro. Por lo tanto, quienes realicen un aborto pueden enfrentar condenas de hasta 30 años de prisión.

Un caso similar es el de Nicaragua, aunque las penas son menores para quienes interrumpan su embarazo.

En tanto, lejos de América Latina, el único país perteneciente a la Unión Europea que mantiene la prohibición total del aborto es Malta, donde más del 95 por ciento de la población se identifica bajo el catolicismo.

Restricción e inseguridad para las gestantes

Son varios los expertos y estudios recientes que coinciden en señalar que cuanto más restrictivas son las normas, más altas son las tasas de abortos inseguros, por lo que se multiplican las cifras de mortalidad de las personas gestantes.

"Las restricciones legales al aborto con frecuencia causan altas tasas de abortos inseguros e ilegales, lo que a su vez genera altas tasas de mortalidad materna, ya que hay un vínculo directo entre los abortos inseguros y la mortalidad materna", afirma un informe del Centro de Derechos Reproductivos, una organización no gubernamental internacional, que desde hace dos décadas elabora anualmente un mapa de leyes sobre aborto en el mundo para comparar visualmente la situación jurídica sobre esta cuestión en distintos países.

En tanto, según cifras de una investigación que llevaron adelante en conjunto la Organización Mundial de la Salud -OMS- y el Instituto Guttmacher, dedicado a investigar cuestiones vinculadas a la salud reproductiva en el mundo, entre 2010 y 2014 se produjeron en todo el mundo 25 millones de abortos peligrosos, un 45% del total de los abortos registrados.

El estudio revela además otra cifra alarmante: el 97 por ciento de esos abortos peligrosos se produjo en países en desarrollo de África, Asia y América Latina.

Relación entre desarrollo y leyes flexibles

Entre las conclusiones de esa investigación, hay varios datos destacados que marcan que hay un vínculo directo entre nivel de desarrollo de los países, seguridad para quienes llevan adelante abortos y legislaciones abiertas sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

"La mayoría de los abortos que se realizan en Europa occidental y septentrional y en América del Norte son seguros. Estas regiones también tienen las tasas de aborto más bajas. La mayoría de los países de estas regiones también cuentan con leyes relativamente permisivas sobre el aborto, altos niveles de uso de anticonceptivos, desarrollo económico e igualdad de género, y servicios sanitarios de alta calidad, factores todos ellos que contribuyen a que los abortos sean más seguros", apunta el trabajo de la OMS y el Instituto Guttmacher.

Por el contrario, cuando las legislaciones son restrictivas, la foto cambia completamente.

"En los países donde al aborto está completamente prohibido o se permite solo para salvar la vida de la mujer o preservar su salud física, solo uno de cada cuatro abortos fue seguro", asegura el trabajo.

"En tanto, en los países donde el aborto es legal en supuestos más amplios, casi 9 de cada 10 abortos se realizaron de manera segura. Restringir el acceso al aborto no reduce el número de abortos", concluyen los expertos.

Fuente: Infobae

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate