Los médicos paranaenses Alfredo Berduc y Juan Ferraroti fueron sometidos a un careo este miércoles en el marco de la causa Melli, en la cual están imputados los dueños del Instituto Privado de Pediatría (IPP) Miguel Torrealday, David Vainstub y Jorge Rossi por presunta participación en el delito de robo de bebés durante la dictadura.

Berduc y Ferraroti son testigos debido a que estuvieron presentes en los momentos posteriores al nacimiento de los mellizos Valenzuela Negro en el Hospital Militar, cuando se decidió su derivación al IPP.

Según consignó Uno, ambos profesionales tuvieron diferencias gruesas en su relato: mientras Berduc dijo que el mellizo varón padecía una patología cardíaca grave, Ferraroti sostuvo que no tenía ninguna complicación evidente en su salud. Durante el careo, cada uno se mantuvo en sus dichos.

Berduc, quien no recordó si en ese momento se desempeñaba o no en las guardias, insistió en que al niño lo vio cianótico y habló con el director del nosocomio, Marcelo Beret, para informarle que debían derivar a los dos, ya que la niña podría contagiarse alguna enfermedad en una terapia de adultos. Como dato nuevo agregó que le indicó oxígeno al niño y que con eso pudo haber mejorado.

En ese marco, Ferraroti intentó recordarle: "Fue durante tu guardia que entraron los chicos a Terapia, a la madrugada". Y lo contradijo: "No los revisé porque no soy pediatra, pero no los vi con problemas respiratorios ni con la piel morada. Nada más la mayor frecuencia respiratoria que es normal en los bebés recién nacidos. Por el conmutador pedí a la guardia que los derivaran y a los 20 minutos los llevaron".

Cuando le preguntaron que aclarara el dato nuevo del oxígeno y por qué Ferraroti no vio eso, dijo que fue una indicación que hizo y luego se retiró.

La declaración de Berduc

Hace tres semanas, en este mismo juicio, Berduc sostuvo la hipótesis que fue contrastada este martes con Ferraroti. En esa ocasión, el cardiólogo sostuvo que el niño presentaba entonces una cardiopatía congénita cianótica, que por esta razón debía ser trasladado para su atención y sugirió que, por su enfermedad, ese destino pudo haber sido Buenos Aires o La Plata, ya que en ese entonces había sólo tres centros en el país capaz de tratar una patología de esas características.

Según precisó el profesional de la salud, para haber sobrevivido el menor debió ser llevado a alguno de esos centros en un plazo no mayor a los 10 días, y subrayó que ni en Paraná, Santa Fe ni Rosario había un lugar capaz de tratar con ese diagnóstico.

Próximas audiencias

El miércoles que viene habrá una audiencia donde no están previstas declaraciones de testigos, sino incorporación de prueba por escrito. Ese día, además, se conocerá el resultado de la pericia caligráfica sobre el libro de ingresos del IPP, para saber si más de una persona registró la llegada y salida de los mellizos a la institución.

Los dos días siguientes, cada una de las partes realizará sus alegatos, y posteriormente deberá fijarse una fecha para conocer el adelanto de la sentencia.

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