"Esta tragedia golpeó a todos los franceses y a todos quienes están vinculados a los valores espirituales. Frente a un drama como este, todo el mundo desea volver a dar vida a esta joya de nuestro patrimonio". Tan solo unas horas después de que la catedral de Notre Dame de París quedara devastada tras sufrir un incendio, las grandes fortunas francesas comenzaron a ofrecer sus fondos para la futura reconstrucción del templo.

Uno de los primeros fue François-Henri Pinault. "Mi padre -François Pinault- y yo hemos decidido desbloquear (...) una suma de 100 millones de euros para participar en la reconstrucción completa de Notre Dame", indicó en un comunicado.

Pinault, casado con la actriz mexicana Salma Hayek, es presidente y consejero delegado del grupo de lujo Kering, que gestiona marcas de lujo como Saint Laurent, Gucci o Alexander McQueen, Bottega Veneta, Balenciaga o Ulysse Nardin. En 2018, los ingresos de esta empresa, que da trabajo a más de 40.000 personas en todo el mundo, ascendieron a los 13.665,2 millones de euros, un 26,3% más que en 2007. Este benefactor de la catedral estudió en la exclusiva École des Hautes Études Commerciales, la principal escuela de negocios francesa, donde se comenzó a forjar un indudable talento para la moda.

François-Henri fue el que decidió que Nicolas Ghesquière no siguiera al frente de la dirección creativa de Balenciaga y apostó por Alexander Wang, también creyó en Hedi Slimane y le puso al frente de Saint Laurent -decisión que le llevó a multiplicar los ingresos- y lanzó al estrellato a Alessandro Michele, director creativo de Gucci.

A su vez, Pinault dirige el holding Artemis, que cuenta con más de 30.000 millones de euros en activos y del que saldrán los activos para la reconstrucción de Notre Dame. Hasta 2003, el presidente del conglomerado empresarial fue su padre, François Pinault, de 82 años, actualmente uno de los mayores coleccionistas de arte contemporáneo del mundo y tercera fortuna de Francia.

El patriarca de esta familia fundó Pinault Group en 1963, una empresa que entonces se dedicaba al comercio de madera. No fue hasta los 90 cuando la compañía se hizo con la primera firma de retail, Conforama. Luego llegaron Saint Laurent, Bottega Veneta, Balenciaga... Y muchas más. Actualmente, el padre tiene una fortuna personal que sobrepasa los 30.000 euros, mientras que François-Henri tiene 7.000 millones de euros. Ambos han unido poder y dinero para que Notre Dame resurja de sus cenizas.

Arnault, el hombre más rico de Francia, ofrece 200 millones

Por su parte, Bernard Arnault, el hombre más rico de Europa y cuarto del mundo según la última lista de Forbes con una fortuna de 68.400 millones de dólares, ha manifestado que también donará junto a su familia y su grupo de lujo LVMH 200 millones de euros para Notre Dame.

"A la familia Arnault y al grupo LVMH les gustaría mostrar su solidaridad en este momento de tragedia nacional, y se unen a la ayuda a la reconstrucción de esta catedral extraordinaria, que es un símbolo de Francia, de su herencia y de la unidad francesa", han manifestado a través de un comunicado.

Arnault es el presidente del conglomerado multinacional LVMH, fundado en 1987 tras la fusión de Louis Vuitton y Moët Hennessy, una de las primeras grandes fusiones del mundo del lujo al integrar ocho marcas de moda y alcoholes de prestigio. Unos años antes, Arnault, había entrado en el sector pagando un simbólico franco francés (0,15 euros) por Christian Dior, entonces una empresa quebrada, para salvarla del cierre asumiendo sus deudas y relanzándola al mercado de la confección y la perfumería. Aquellas operaciones financieras fueron el germen del mayor holding de lujo del mundo.

Actualmente, en LVMH trabajan hoy más de 145.000 empleados en 70 marcas de alta gama que tan solo en 2017 facturaron 42.700 millones de euros en todo el mundo a través de seis divisiones: moda y marroquinería, vinos y licores, cosmética y perfumería, relojes y joyería, compras minoristas y varios. Entre la primera división,marcas en origen tan dispares como Loewe, Fendi, Christian Dior, Rimowa o Louis Vuitton forman parte de LHMV, como también lo son champanes como Dom Perignon, Veuve Cliquot, Ruinarto Krug y destilados como el vodka Belvedere, Whisky como Glenmorangie o coñacs como Hennessy, según publicó la revista Vanity Fair.

En perfumería, que supone el 36% de la facturación de LVMH, el grupo de Arnault es propietario de marcas como Kenzo, Guerlain, Givenchy o Acqua di Parma, mientras que en relojes destacan firmas como TAG heuer, Chaumet, Hublot o Bvlgari y en el campo de las compras, el holding gestiona casi 1.900 tiendas entre la marca Sephora, los centros comerciales DFS, en su mayoría duty free shops aeroportuarios, aunque también ha abierto centros de compras en lugares singulares como el antiguo palacio de correos de Venecia y también tiene en propiedad dos símbolos del comercio chic de Paris: los almacenes Au Bon Marche y la Epicerie de París.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate