Comprender por qué a veces "la Justicia es fuerte con el débil y débil con el fuerte", fue la enseñanza que se compartió en la disertación que tanto Diego Cabot (La Nación) y Nicolás Wiñazki (Clarín), ofrecieron anoche en el marco de la quinta jornada del Ciclo de Charlas Periodísticas 2019 que organiza la Revista Análisis -por su 30° aniversario-, su sitio digital, Canal Nueve Litoral y el Hotel Howard Johnson Mayorazgo.

En la jornada de anoche, ambos periodistas fueron presentados por Osvaldo “Coni” Cherep (Cuestión de fondo, Canal Nueve Litoral), ante un auditorio integrado por más de 450 personas, que no se movió del octavo piso del Hotel Mayorazgo, durante los más de 150 minutos que se extendió el debate. El recibimiento de ambos periodistas fue sorprendente: buena parte del auditorio aplaudió sin parar durante más de diez minutos e incluso la mayoría de ellos optaron por ponerse de pié para darles la bienvenida a Paraná. Ambos disertaron por primera vez en la capital entrerriana.

Wiñazki estudió Letras en la Universidad del Salvador. Se inició como periodista en la revista Noticias. En 2009 pasó al diario Crítica de la Argentina, fue editor en Newsweek Argentina y en la actualidad escribe en el diario Clarín.

En 2012 comenzó en radio Mitre en el programa “Lanata sin filtro”. Hasta febrero de este año condujo su propio programa, “La noticia deseada”, junto a su padre Miguel y su colega Gonzalo Sánchez. Debutó en TV en “Periodismo para todos”, conducido por Jorge Lanata. Desde 2016 conduce, junto a su colega Luciana Geuna, TN Central en el canal Todo Noticias. Es el responsable de relevantes investigaciones periodísticas como el caso Ciccone, La ruta del dinero K, Hotesur, CristiLeaks, Los Sauces, El caso Nisman. Y ha escrito los libros “La Dueña” (2013), en co-autoría con su padre, y “Fueron por todo. Historia secreta de la Argentina K” (2017). En 2017 ganó el Premio Konex por el rubro investigación.

Por su parte, Diego Cabot nació en Santa Rosa, provincia de La Pampa, el 20 de junio de 1970. Es abogado graduado en la Universidad de Buenos Aires (UBA), tiene un posgrado en Opinión Pública y Medios de Comunicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, 2002), un programa de Desarrollo Directivo (PDD) de la Universidad Austral (2014) y es Magíster en Periodismo del diario de La Nación y la Universidad Torcuato Di Tella, recibido con el mejor promedio de la promoción, 2003 (Medalla de Oro).

Cabot tiene una amplia actividad como docente. Es profesor permanente de la Maestría en Periodismo del diario La Nación y la Universidad Torcuato Di Tella y profesor invitado del MBA de la Universidad Torcuato Di Tella. Además, fue becario del Departamento de Estado de Estados Unidos (2010). Además, es miembro del comité de selección y tutor de tesis del Máster en Periodismo de LN y la Universidad Di Tella (UTDT).

Este año recibió el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, uno de los más prestigiosos a nivel mundial y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) le otorgó el premio a la mejor Cobertura Noticiosa, en función de su investigación por los denominados cuadernos de la corrupción de la era kirchnerista.

En la actualidad, es editor del diario La Nación. El 31 de agosto de 2018 publicó la investigación sobre “Los cuadernos de las coimas”, uno de los trabajos periodísticos sobre corrupción público-privada más relevantes de los últimos tiempos en la Argentina.

La primera pregunta –formulada por Cherep- fue conocer qué expectativas tienen respecto de las causas de corrupción a raíz del triunfo electoral del Frente para Todos.

Cabot expresó que el título de la charla “Periodismo y justicia en la Argentina” ya genera un paradigma, ya que posiblemente en otros lugares del mundo ni siquiera está presente. “¿Por qué el periodismo se va a relacionar directamente con la Justicia? El periodismo básicamente narra hechos, historias, trata de poner un poco de luz en diferentes lugares, pero no tenemos que ver con las consecuencias jurídicas que eso pueda pasar. Entonces, la pregunta ¿por qué unimos esto básicamente? Me parece que esa es la gran pregunta que tenemos para hacernos. Obviamente, no tengo respuesta”, indicó Cabot.

“Si quieren podemos aventurar un poco y decir que sucede que las instituciones están arrasadas o que nos convertimos en una suerte de herramienta para que mucha gente pueda llegar más fácil a una Justicia que es muy lejana”, enumeró.

A su vez (la Justicia) ha dado históricamente muestra de ser lenta, y si quieren ahí ya nos meteríamos en una cuestión netamente institucional y que tiene que ver con la fragilidad de las instituciones que nos debieran dispensar Justicia”, deslizó.

“Y cuando digo Justicia es absolver y condenar, no es condenar solamente”, aclaró Cabot.

“Lo que Argentina debiera buscar es que existan juicios con las garantías de la que todos tenemos derechos y que se absuelva o condene. Y finalmente, no tengamos necesidad de cuestionar ambas cosas”, resaltó.

“Cada uno mira a la Justicia con una lupa que, si se quiere, tiene que ver con una ideología y, a veces, casi religiosa. Siempre digo que a los que nos toca trabajar con los hechos más que con la opinión; no soy un gran opinador de la realidad, sino que más bien trabajo con hechos, con documentos, con pruebas, con evidencias para intentar contar historias, muchas de ellas vinculadas con el poder”, aclaró y vinculó: “Hay como un desprecio de los hechos. Pareciera que a nadie le interesan los hechos. Y llegado a este punto, podemos empalmar con lo que nos preguntaba Cherep, ¿qué va a pasar ahora?”, retomó el interrogante.

“Nosotros podemos armar una respuesta con la historia cercana que ha construido la Justicia con los hechos de corrupción. Lamentablemente, si armamos una respuesta con la historia cercana, sería no va a pasar nada. O posiblemente, el hijo de Nico (por Wiñazki) a los treinta años pueda cubrir una sentencia en una causa de esas características”. Y agregó: “Si tomamos en cuenta los tiempos de la Justicia Federal, los tiempos son lejanos. Entonces, podríamos suponer que eso va a pasar”, advirtió. La mención a los hijos de Wiñazki tuvo también que ver con la llegada al auditorio de los tres pequeños del periodista de Clarín y TN, acompañados por su madre. Y hubo que interrumpir unos segundos cuando desde la última fila, los tres hijos (la mayor de cuatro años y los mellizos de tres) empezaron a saludar a su padre, quien tuvo que responderles desde la tarima donde estaban sentados, tras lo cual se retiraron junto a su madre.

“Sin embargo, debiéramos ser más optimistas. Lo soy en un punto, porque hay algunas causas, que no son todas, que tienen evidencias muy distintas. Y tienen un andamiaje probatorio en esas causas y, entonces, deberíamos ser más optimistas”. Y puso como ejemplo la causa de los cuadernos, “que ha tenido hasta ahora un trámite absolutamente inédito. Porque más allá de que todas las causas tengan picos procesales y luego ingresen a un valle jurídico, en un año y poquito se han enviado a juicio a aproximadamente 70 personas, de las cuales todas son personalidades importantes de la vida pública y empresaria (privada) de Argentina”, acotó Cabot.

“Además, por primera vez estamos viendo algunos hechos o algunos casos, donde los protagonistas narraron cómo hacían. No lo hicimos nosotros, los periodistas. Entonces, eso me da alguna pauta a la hora de ponerle alguna ficha al optimismo. Creo que no ha existido en la historia argentina juicios con tanta evidencia. Por ejemplo, Hotesur tiene muchísimas evidencias; Los Sauces o la Ruta del Dinero, entre otros, también lo tienen. Quizás porque no hubo antes casos de corrupción tan puros y tan impunes. Estos juicios, a diferencia de casos de corrupción que son un hecho cometido por una persona, son sistemas de corrupción, muy aceitados y que la Justicia ha logrado entender cómo funcionaban. Y varios de los protagonistas lo han narrado, incluso”, resaltó.

“Son hechos inéditos, porque nunca antes un empresario o un funcionario narró en primera persona cómo era el esquema de corrupción”, insistió Cabot para dar cuenta que eso le hace ser un poco más optimista, “porque desde el punto de vista jurídico, les va a costar más”.

“Claro que, si es un gobierno que se lleva por encima las instituciones, bueno, podrá pasar de todo. Pero, si las instituciones, en algún punto, mantienen esa raigambre, quiero ser optimista; al menos con algunas, no con todas las causas”, insistió.

“El periodismo no es un Poder del Estado”

El periodista de Clarín y TN inició su participación reconociendo la labor periodista de Daniel Enz, “que es un ejemplo para todos”.

Viniendo para aquí me preguntaba ¿Justicia y Periodismo? Y me sonaba raro, porque el periodismo no es un Poder del Estado”, sondeó al público y de inmediato destacó: “Lo que pasa es que, en Argentina, muchas veces el periodismo con sus notas termina generando en la Justicia causas de corrupción o aporta información a esas causas o como dice Diego (Cabot) el periodismo funcionó como un intermediario entre la gente, que tal vez necesitaba llegar a una Fiscalía o a un Juzgado. Eso está mal”, definió de manera categórica; porque todo ciudadano debería acceder al servicio de Justicia en tiempo y forma. Por eso, del mismo modo valoró que también está bien “en la medida en que el periodismo lo pudo hacer. Pero, en un país normal, no sé si el periodismo alimenta tanto a la Justicia como ocurre en la Argentina”, aclaró.

“Y en la Argentina pasa otra cosa más: el periodismo investiga a la Justicia. Porque nosotros nos acostumbramos a algo muy loco: que haya jueces corruptos. Nosotros nos acostumbramos a (Norberto Mario) Oyarbide y sus anillos y era juez. Por algo le llegaron los cuadernos a Diego, no es que se tropezó con alguien. Hay un trabajo de años atrás. Jaime, De Vido, está todo ahí. Y de alguna manera, la sociedad lo toleró”, objetó.

Respecto al optimismo sobre lo que pueda llegar a ocurrir a partir del 10 de diciembre con las causas de corrupción, Wiñazki fue claro: “Sí. Porque se puso un piso muy alto. Hay cosas que pasaron y me parece que ya no pueden volver atrás. Y Diego (Cabot) aportó muchísimo”, valoró y puso como ejemplo que “treinta y un arrepentido dijeron que cobraron en algunos casos y pagaron en otros, las coimas. Estamos hablando de los principales funcionarios y empresarios de la Argentina”.

“Y de eso no se podrá volver atrás de manera muy fácil. Ser arrepentido no es fácil. Te sentás ahí y si lo que le decís al juez es mentira, la pena prevista es más grande a que si pagaste coimas”, ejemplificó sobre sus consecuencias.

En este punto, Cabot (que es abogado) aportó –coincidiendo con el pensamiento de su colega- que la ley establece que si lo que se aporta contribuye a profundizar la investigación penal, entonces el beneficio es la reducción de la pena prevista originalmente; y una penalidad mayor si se mintió.

Wiñazki retomó su exposición y reiteró que “soy optimista, pero a la argentina”.

“Las elecciones pasaron hace aproximadamente seis días y en estos seis días Eduardo Barcesat, que es un abogado muy ligado a Cristina Fernández de Kirchner, acaba de decir públicamente cómo sería el sistema para sacar a los políticos presos, aunque él diga que son presos políticos. Y lo dice públicamente. Hebe de Bonafini dice que la gente que lo votó a (Mauricio) Macri en parte son como un cáncer. Empezaron a hablar como si quisieran ir de nuevo por todo, incluso la impunidad”, advirtió.

Y desde las PASO hasta las elecciones generales han salido de la cárcel como nueve presos muy importantes. En algunos casos tal vez tendrían que salir, porque también hay fallas del sistema. Respecto de las prisiones preventivas, algunas están bien dictadas y en otras tal vez no. Ocurre que en el 59 por ciento de todos los presos de la República Argentina están presos con preventiva”, criticó.

Cabot aportó que como el juicio que establece las absoluciones o las condenas no llega nunca, la sensación que tenemos o que tiene gran parte de la sociedad, es que cuando una persona sale de la prisión preventiva, pareciera que ahí ya pasó todo. Y eso irrita a la sociedad.

Seis de cada diez presos comunes –continúo Wiñazki- está con prisión preventiva. Nadie se va a ocupar de ellos. Solamente los quince de la política. Lo mismo pasa con las escuchas telefónica. Hay cinco escuchas de políticos y el tema va a la Corte. Hay 200 mil de narcos y secuestros, nadie dice nada. Soy optimista por lo mismo que dice Diego: el camino final es el juicio oral. Y el sistema político generó que ese final no llegue nunca, porque no hay Tribunales Orales”, destacó.

“La señora que fue electa vicepresidente de la República tiene siete pedidos de desafueros en el Senado, que no se trataron en tiempo y forma. La Ley dice –no lo que dice Miguel Ángel Pichetto- pedido de desafuero en el Senado ingresa a la Comisión de Asuntos Constitucionales, pasan dos meses, se trate o no, se tiene que votar en el recinto a favor o en contra. Cristina tiene siete pedidos de desafuero, más siete procesamientos, más un juicio oral que la tiene ahora como protagonista; más Hotesur y Los Sauces que tienen muchas evidencias, más Cuadernos… y es vicepresidenta electa. Al mismo tiempo eso le saca los fueros legislativos, pero le da los del Ejecutivo y tiene que existir un juicio político con dos tercios de aprobación. Entonces, la sensación es que habrá como un limbo”, describió Wiñazki.

Perspectivas

Diego Cabot insistió que estamos en un momento donde en la Argentina, pero también en muchos otros lugares, “hay como un desprecio de los hechos y las evidencias. Es lo mismo opinar que presentar una evidencia. Y no es así, son cuestiones muy distintas”, reprochó.

Wiñazki recordó una frase lamentable del abogado Rudy Giuliani (abogado de Donald Trump), quien sostuvo: “La realidad es mentira”.

“Por eso los periodistas que trabajamos con hechos, con investigaciones, con documentos –expresó Cabot- somos más molestos que los que opinan. Porque muchas veces las evidencias te pueden llevar a dar alguna explicación en una alguna causa penal. Por eso coincido con Nicolás de que el periodismo ha colaborado para poner las cosas en su lugar”.

“Nosotros que estamos en un medio grande, de alguna manera somos privilegiado. Mucho más difícil es hacer periodismo en el interior del país”, concluyó Cabot.

Los periodistas, después de exponer durante 90 minutos, dedicaron otra hora para responder numerosas preguntas sobre la realidad política nacional, la llegada del nuevo gobierno encabezado por Alberto Fernández; la embestida judicial al periodismo, a partir del episodio contra Daniel Santoro -a quien ambos respaldaron enfáticamente- y los vaivenes de la justicia provincial. Incluso, hubo quienes, desde el público, cuestionaron a la justicia entrerriana por determinados fallos, como así también por la demora en las causas por delitos de corrupción que involucran al exgobernador Sergio Urribarri.

Cómo sigue el cronograma de charlas

-16 de noviembre: Ernesto Tenembaum (Radio con vos), Mariel Fitz Patrick (Infobae) y Emilia Delfino (diario Perfil). Charla sobre “Periodismo y nuevo escenario político”. Sala 8°. piso Hotel Mayorazgo. 20.30.

-13 de diciembre, panel de cierre 2019: “Periodismo y narcotráfico”. Charla con los periodistas Germán de los Santos (diario La Nación y uno de los autores del libro “Los Monos”) y Mauro Federico (América TV y autor de varios libros sobre narcotráfico).

Fuente: Análisis.

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