La denuncia por abuso de menores en las categorías inferiores de Independiente que salió a la luz el 21 de marzo de 2018 conmocionó al fútbol. Uno de los tantos apuntados es el árbitro Martín Bustos, quien estuvo preso hasta septiembre. Anoche, por una denuncia de juveniles de Newell's, fue detenido otra vez, ahora en Rosario.

Según pudo confirmar TN.com.ar con fuentes de la investigación, Bustosse hacía pasar por masajista y contactaba a chicos del club rosarino. La denuncia fue realizada por dirigentes, quienes se enteraron lo que estaba ocurriendo con los juveniles. La detención fue ordenada por la Justicia de esa provincia.

La fiscal de la causa es Carla Cerliani, de la Unidad Especial de Delitos Sexuales. "Por los antecedentes que tiene se le puede pedir prisión preventiva", dijo a TN el vocero de la fliscalía de Rosario, Sebastián Carranza. Además confirmó como hizo la Policía para detenerlo: los agentes se hicieron pasar por uno de los chicos y organizaron un encuentro. Allí arrestaron a Bustos.

Bustos fue detenido el 24 de marzo, pero la Sala I de Lomas de Zamora ordenó liberarlo a él y a otros implicados, Leonardo Cohen Arazi y Alberto Ponte, el pasado 13 de septiembre. El tribunal cambió la carátula para estos tres involucrados: suprimió el delito de abuso sexual de menores y decidió que se los investigará solo por promoción a la corrupción de menores.

Para la Sala I hubo consentimiento por parte de los jóvenes y como la pena mínima para esa clase de delito es de tres años ordenó excarcelarlos.

Comunicado

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La denuncia de abusos en Independiente

En la causa que investiga la red de prostitución y pedofilia de jugadores del Rojo, Martín Bustos fue uno de los primeros detenidos. Incluso fue arrestado apenas tres días después de que se diera a conocer la investigación. Para la Justicia, es el principal sospechoso de la banda de entregadores, que funcionaba como nexo entre los chicos y los clientes.

El día de su arresto, el 24 de marzo, había intentando engañar a las autoridades, minutos después de que se emitiera la orden de captura: le informó a la fiscal del caso que iba a entregarse en una dependencia de la provincia de Buenos Aires, pero estaba oculto en otro lugar.

Cuando allanaron la casa, los efectivos notaron que faltaba su teléfono celular. En ese momento empezaron a sospechar que quería fugarse, ya que había descartado el aparato para no ser identificado ni dejar rastros. Pero le salió mal. Horas más tarde, detuvieron a su abogado, Carlos Beldi. El letrado había roto el teléfono del árbitro con un martillo, en una clara maniobra para obstruir la pesquisa. También encontraron en su propiedad un arma.

A comienzos de abril de 2018 la Justicia logró recuperar información de ese teléfono. Encontraron chats, videos y fotos. De esta forma se pudo comprobar que Bustos conversaba por Facebook con varios jugadores de Independiente y los convencía de tener un encuentro. En los mensajes el árbitro les preguntaba por el colegio y hasta de cómo venían jugando en el Rojo.

Hasta el momento hay cinco imputados -acusados de abuso sexual ultrajante y corrupción de menores con agravantes- y 15 víctimas probadas, quienes fueron seleccionados por Joaquín, el futbolista de cuarta división que "los marcaba" y les ofrecía una propuesta económica a cambio.

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