domingo 29 de enero de 2023
Ahora

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
El momento de decir adiós

Sóftbol: Bruno Motroni y su conmovedora despedida

El paranaense Bruno Motroni cerró un ciclo de 18 años junto al seleccionado de sóftbol, tras el cuarto puesto en su sexto Mundial.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

El excapitán de la selección argentina de sóftbol, el paranaense Bruno Motroni, se despidió del representativo nacional a través de sus redes sociales. Con una sentida carta titulada “Llegó el momento de decir adiós”, el tres veces ganador del Premio Olimpia de Plata repasó sus 18 años de trayectoria con la camiseta Albiceleste y agradeció a quienes lo acompañaron en cada momento.

“La selección argentina fue todo para mí, soy un privilegiado de haber disfrutado tanto y de ser parte de esta generacion dorada. Me hizo sentir especial, me dio identidad, me enseñó valores, respeto, compromiso y hermandad”, manifestó Motroni a través de sus cuentas en Facebook e Instagram, donde recibió gran número de comentarios y felicitaciones de sus amigos y seguidores.

La campaña de Motroni con la selección argentina se extendió hasta el pasado fin de semana, cuando concluyó la participación del equipo dirigido por Julio Gamarci en el cuarto puesto del Mundial WBSC en Auckland, Nueva Zelanda.

En total, Bruno Motroni participó en seis Mundiales, dos Juegos Panamericanos, cinco Panamericanos y dos Sudamericanos. Sus mayores conquistas fueron en 2019, con la obtención de la Copa del Mundo en República Checa y la medalla dorada de los Juegos Panamericanos de Lima. En 2022, por su parte, logró el Panamericano Masculino de Mayores en Paraná.

A continuación, la carta completa de Bruno Motroni:

https://graph.facebook.com/v8.0/oembed_post?url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fbruno.motroni%2Fposts%2F10160452239329275&access_token=EAAGZAH4sEtVABABal4wHgMEr0A2glEwgZAbefY9Ay5CESZAUmf283ABNkwlBFwdjwVz8rghwLLiX0M8bgT7X6Ep5FpSFADm7PstTQXb66MXhsuqVx67ZBHJZB0DmI0c7UFWD07XnMsNLfnGdHxMKZAoO4LkvUiDOibUt6Dx5cgkyufVBo8DXQ8Fm3xLJFHG74ZD

GRACIAS ARGENTINALlegó el momento de decir adiós Se me hace muy difícil resumir dieciochos años en pocas líneas. La...

Publicado por Bruno Motroni en Martes, 6 de diciembre de 2022

Llegó el momento de decir adiós

Se me hace muy difícil resumir dieciochos años en pocas líneas. La verdad que se me cruzan millones de momentos y me encantaría poder describirlos a todos.

La selección argentina fue todo para mí, soy un privilegiado de haber disfrutado tanto y de ser parte de esta generacion dorada. Me hizo sentir especial, me dio identidad, me enseñó valores, respeto, compromiso y hermandad (fundamental en nuestro cambio).

Mi mayor logro sacando lo deportivo, fue haberme ganado el respeto de mis compañeros, rivales, árbitros, y aficionados, algo tan especial e importante que no se consigue fácilmente.

Recorriendo un poco en el tiempo, tengo tan presente cuando comencé como sparring con los grandes toros de nuestro deporte, a los cuales admiraba profundamente y aprendí muchas cosas de ellos. Entrené hasta el último día con ese equipo que consiguió la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo. Y créanme que pese a mi temprana edad y corta experiencia, me sentí parte de ese triunfo que fue considerado histórico para nuestro deporte.

Sin dudas, el año 2004 quedará marcado en mi corazón porque fue ese primer llamado oficial que todos los que hemos practicado un deporte anhelamos tener.

Junto a ese recuerdo se me viene la imagen del último viaje a Bahía Blanca, donde daban el equipo final para jugar el sudamericano en Colombia. Llega el día domingo y esa incertidumbre y cosquilleo en la panza de saber si estarás o no, si te fue bien, y todos esos fantasmas que aparecen. Cuando toca nombrar a los cátcher, dicen mi nombre y pude respirar y sentirme la persona más feliz en ese momento. Quería salir corriendo a contarle a mi familia que había sido seleccionado.

Ahí fue el comienzo de una larga trayectoria en el equipo nacional, con participación en seis mundiales, dos juegos deportivos panamericanos, cinco panamericanos y dos sudamericanos e innumerables giras previas a cada competencia.

A lo largo del tiempo, mi vínculo con el equipo nacional se fue acrecentando, logré sentir esa misma pasión y amor que siento por mi querido Patronato, porque las construcciones realmente fueron similares.

Durante estos años, pasé por varios procesos, en los que nos tocó más perder que ganar, donde las dudas eran muchas. Sentí miedos, inseguridades, frustraciones por no poder lograr las metas. Me analicé en varios aspectos para seguir creciendo y para hacerles creer a mis compañeros que íbamos en el camino correcto, que sólo había que esperar, en algún momento iba a llegar.

Llega el 2019 y un parrafo aparte para ese gran año. Recuerdo que para llegar a la cima, vivimos momentos de mucha lucha contra todos los aspectos, hasta contra nosotros mismos, pero pudimos sobrellevarlos y salir adelante con unión de grupo y mucha fortaleza mental. Sin lugar a dudas, teníamos que aprender a perder para después aprender a ganar.

Esto nos formó como el gran seleccionado que somos.

Entonces cuando me preguntan qué significa la selección argentina, creo que la primer respuesta que se me viene a la mente es que le dediqué mi vida en estos 36 años, sin reproches, lo hice con orgullo, sabiendo que dejé muchas cosas de lado, pero con la convicción que dejé todo de mí porque nací para esto y amo con mi alma cada hora de entrenamiento y sudor por esta pasión.

Pero llega el momento de mirar para atrás y ver lo construido entre todos, que era cambiar el paradigma de nuestro deporte, hacerlo más profesional y dejar ese famoso LEGADO que tanto soñábamos. Jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, pudimos hacerlo realidad. Nos metimos en la historia de un deporte que nos propusimos dejar en lo más alto.

Mi satisfacción es única. Les puedo asegurar que el tiempo invertido no fue en vano. Espero haber dejado mi aporte para que el softbol continúe creciendo.

En el futuro, desde afuera de la cancha, intentaré aportar cada vez que se necesite, para que futuras generaciones, como lo hicieron conmigo, puedan seguir dejando la camiseta de argentina en lo más alto.

Para finalizar, solo me resta agradecer, especialmente a mi familia que me aguanto toda esta locura. A mi mujer Cecilia Granetto que se bancó todas y cuando les digo todas es todas. También a la lista larga de compañeros con los que compartí todos estos años, no quiero nombrar a nadie porque tendría que hacer una lista inmensa de gente que me ayudó en estos 18 años. A mis compañeros de trabajo por el aguante diario.

Agradecer también a todos aquellos que de alguna manera nos han ayudado a crecer como equipo y como disciplina, a todo aquel que aportó su granito de arena para que esto sea mejor.

¡Me emociona saber que el camino que queda para el softbol argentino, es muy largo y que vamos a seguir teniendo grandes alegrías!

Me retiro feliz, feliz de haber sido parte de la historia grande.

MUCHAS GRACIAS.

Bruno Motroni

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar