"Se hace un trabajo de promoción ambiental puerta a puerta, pidiéndole a los vecinos que hagan descacharrización, es decir, que eliminen posibles criaderos del mosquito. Luego se procede, con permiso del dueño de casa, a la fumigación" señaló la funcionaria al Nueve.

Zehnder agregó además: "Más que preocuparse es importante ocuparse".

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