martes 20 de febrero de 2024
Ahora

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Una mirada desde la alcantarilla

Anotaciones sobre escritura

Los talleres, una aproximación

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Los talleres, una aproximación

*

Me paseo con una galaxia de libros, como si al tenerlos cerca sintiera la misma paz que me da tener en la cartera mi monedero, las tarjetas, celular cargado y llaves. El tema es que no voy a salir a ningún lado. Me acuerdo de una mujer que guardaba la cartera en el lugar de la casa en el que estuviera, por ejemplo, si iba a su habitación, abría el armario y la guardaba. Si de ahí se movía hasta el comedor, la llevaba y dejaba en un lugar poco visible. Así en el living, garage, lavadero, baño. Su tranquilidad estaba en tener a mano las cosas que podían hacerle falta. A mi los libros me dan esa calma y me dan lo que necesito. Incluso azarosamente abro una página y advierto que justo la palabra estaba buscando para mí texto aparece frente a mis ojos o una idea para pensar en lo que quiero escribir.

*

Dice Marguerite Duras “escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos”.

*

Ayer en el taller, hablamos de esta búsqueda hacia el asombro pero con un tema como disparador, todxs querían escribir sobre el cuerpo. Lo que apareció después fue: una anécdota de la infancia, un recorrido, las casas donde alguien vivió, la voz de la madre, breteles flojos y bombachas que se marcaban sobre la ropa. Me siento privilegiada acompañando los procesos de escritura, leer junto con quien indaga en la propia voz en simultáneo que cuando descubre su tono, escuchar qué parte de los textos afligen, cuáles alegran, qué emoción se refleja en su entonación. A su vez, saber que ahí se entra de puntitas de pie, con cuidado de no herir pero con la responsabilidad de mejorar ese texto que funciona o no independientemente de lo que pase con su autorx. Estar en un taller es parecido a confiarle a un jardinero la poda de los árboles que hemos plantado. Y nadie quiere que arrasen con todas las sombras, ni que nos impongan otra vez la misma altura que los pastos.

*

Todos buscamos luz, vamos hacia la luz.

*

En la Escritura indómita de Mary Oliver dice “¿y si la raíz fuera la flor del otro mundo?”.

*

Algunas veces, creemos que cuando escribimos la historia o el poema tiene que tratar sobre cosas hermosas y hay una tendencia a creer que lo lindo es lo perfecto. Generalmente los únicos textos que funcionan son aquellos que tienen las mismas marcas que la piel: el corte del alambrado en la pierna, las pecas que maquillamos para que no se notasen, la asimetría que nos hace únicxs.

*

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar