miércoles 21 de febrero de 2024
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Una mirada desde la alcantarilla

Anotaciones con castillos

Preguntas sin techo

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Anotaciones con castillos

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Hacer casitas es uno de los planes diarios, nos sentamos en chinito sobre una alfombra o en el suelo, Francisca abre una caja de cuadros plásticos con imanes a los costados, ella dice “mejor hagamos castillos”. Me gusta más su invitación, su desfachatez en la propuesta, levantar paredes altas, apilar una sobre otras las capas, presenciar la flojera del andamiaje, destruir sin preocupación, rearmar otra cosa con los mismos bloques de colores. Hacía tiempo que no disfrutaba de estar a la altura de sus ojos sin apuro, ahora que el bebé anda más con su niñera, puedo retomar nuestra intimidad, la necesaria mirada de hija y madre, la medida justa del tono de voz, del trato que quiero que reciba, que espero que me dé, las explicaciones sin tanta palabra, los gestos en las escenas compartidas. Soy una madre tramitando las culpas de haber parido muy joven. Mi hija mayor me manda un texto que dice: con la hija de la juventud se crece, con la menor se ejerce. A veces los reclamos vienen en forma de broma, me río con ella, tiene razón. Pipi paseaba conmigo en los autos de mis amigas, yo fumaba delante de ella, hablaba de desamor, de amor, de cosas que no quería comprar con mi sueldo, del gasto de la maternidad, de la injusticia. Creció sintiendo mi exigencia para tapar los huecos, la senté en los escritorios mientras di clases en escuelas secundarias, la dejé con mi madre mientras salí muy temprano a las aulas rurales, las noches que quería salir de mi propio cuerpo enjaulado en una única tarea escuchó mis quejas, mis refunfuños. La cuidé siempre sola y no, lo hice con mi familia asistiendo permanentemente. Ahora retozo con dos chiquitos en una única cama, los dejo que salten, los miro mientras se miran, no tengo ningún apuro. Y si, me atropellan las preguntas: ¿cuándo será mi tiempo, habrá un momento para armar mi propia casita, a mi modo, a mi ritmo, sola, sin nadie que esté por caerse, sin nada que me preocupe si está al filo, al borde del abismo? ¿Y si lo tuviera, me gustaría la soledad, la ausencia de estas voces que invitan a levantar castillos en mi suelo?

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Instagram: @belenzavallo

Facebook: Belén Zavallo

Twitter: @MBelenzavallo

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