La realización plena de las mujeres debe ser un objetivo que no se debería abandonar bajo ninguna circunstancia y ante cualquier eventualidad. De lo que se trata es que al final del día podamos mirar para atrás y ver todo lo que hemos avanzando, aunque parezca poco. Porque no se trata sólo de lo que materialmente avancemos a diario, sino del mensaje perenne que dejamos a la sociedad.

Las estaciones cálidas ya se involucran en el año y el clima más benévolo se hace notar con la naturaleza a pleno. Nuestros sentidos se muestran más receptivos a los cambios. Ya navegamos sobre la primavera y hay una particularidad de la naturaleza humana que se hace perversamente presente en este ciclo: la mirada propia sobre nosotros mismos no suele ser tan complaciente cono nos gustaría.

Esto nos suele jugar en contra y esa es una de las batallas que se libra en nuestro interior.

Estamos convencidas que las mujeres se desarrollan en la sociedad moderna por sus valores, principios y estrategias, y eso es lo que nos hace diferentes y “exitosas”, si es que me permite utilizar este término poco adecuado.

Somos madres, profesionales, trabajadoras, empresarias, dirigentes y cumplimos miles de roles en forma eficiente, bien lejos de las etiquetas y los encasillamientos de otras épocas donde un modelo autoritario de belleza abrigaba externalidades como discriminación, marginación, postergación y muchos más.

El despliegue de nuestras capacidades ha dado vuelta muchos miedos y hoy escribimos nuestros destinos con otros atributos y ponderaciones que están haciendo más igualitaria y equitativa la participación de la mujer, en todos ámbitos de la vida.

Sin embargo, nobleza obliga, debemos reconocer que ese condicionante no deja de ser una barrera que muchas veces se nos impone y otras tantas no es necesario, porque nos autoboicoteamos.

Lo que es peor, en algunas mujeres son motivo de angustias y frustraciones.

Es que las mujeres somos seres integrados, holísticos, indivisibles, y en una sensibilidad especial algunas cosas de nuestro entorno no nos pasan desapercibidas.

Debemos asumir que si nos sentimos lindas, aceptadas, admiradas -como cualquier ser humano- podemos dar pelea en cualquier batalla que se nos presente. Y esto lejos de suponer un mensaje frívolo. Nada de eso. Más bien, todo lo contrario. En el Centro de Kinesiología y Estética Armándola (CKEA) siempre decimos que la estética es uno de los factores clave de la salud, porque sentirse bien, es verse bien.

Así que dicho esto convengamos que es importante y necesario cultivar las decisiones que nos llevan a vivir sanas y lanzadas a la vida con la fuerza que nos da la plenitud.

Pero también es cierto que a veces la voluntad no alcanza, como tampoco, para muchas, no alcanza el tiempo para dedicarle a la gimnasia, las caminatas, los deportes y todo aquello que viene en auxilio de nosotras para la batalla contra el paso del tiempo, las preocupaciones diarias, el estrés y todo aquello que nos juega en contra. Esto suele reflejarse en células grasas (adipositos) que se alojan en distintas partes de nuestro cuerpo y atentan contra nuestra autopercepción; lo que queremos ser y cómo queremos estar.

Para eso, como paliativo y con el norte de brindar un aporte a las opciones sanas como ejercicio físico, vida sana, alimentación saludable y las otras opciones que se presentan para mejorar el cuerpo, desde el CKEA proponemos una técnica segura y no invasiva que se viene desarrollando con buenos resultados en los últimos años: Criolipolisis.

Fundamentos.

Veamos de qué se trata. Cuando las grasas se localizan en distintas partes del cuerpo como caderas, abdomen, cara interna y externa de los muslos, carilla interna de rodillas, brazos, espalda alta y baja, flancos, entre otros, es importante conocer que se puede incorporar un tratamiento seguro y no invasivo que se conoce como criolipólisis y que tiene por objetivo reducir la grasa subcutánea luego de la aplicación de frio y vacío en las zonas determinadas.

Este método, aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), cuenta con estudios científicos rigurosos que confirman que destruye los adipocitos del área tratada, debido a la sensibilidad de este tejido al frío, con la consecuente reducción de la capa grasa sin daño evidente a la piel ni las estructuras circundantes. Se baja la temperatura por debajo de los cero grados y hace que las adiposidades se descompongan y sean eliminadas.

Cuando los pacientes llegan a nuestro Centro de Kinesiología y Estética, le explicamos cómo es el tratamiento, previa historia clínica y evaluación de la zona,

Se utiliza un dispositivo con forma de placa, que se aplica sobre la piel para enfriar los adipocitos hasta cristalizarlos para que se descompongan gracias a la lipólisis y abandonen nuestro cuerpo a través de la orina.

Nosotras entendemos que no sólo cada cuerpo es distinto y la tecnología no funciona en forma uniforme hay que contemplar el contexto de cada paciente a la hora de prescribir un tratamiento.

Luego de un encuentro franco y abierto para evacuar todas las dudas y de describir cómo la Criolipólisis trabaja sobre la grasa localizada, avanzamos en explicar cómo la aplicación del método la grasa se elimina en pequeñas cantidades y en un período relativamente largo. Por eso, desde CKEA, lo recomendamos para personas a las que les cuesta mucho bajar una zona específica -especialmente en el abdomen, cadera, rodillas y muslos-, y cuando esta visible enemiga no se va a pesar del deporte y la dieta.

Resultados.

La criolipólisis funciona de forma progresiva en un período de entre dos a cinco meses. Los primeros cambios se pueden notar desde tres semanas después del tratamiento, a los dos meses, donde se suelen ver grandes cambios.

Durante los dos meses posteriores se pueden notar mínimas mejoras adicionales. Debemos aclarar que siempre depende de la evolución de cada paciente y cómo complemente estos tratamientos con hábitos saludables.

Debemos reforzar el concepto de que la Criolipólisis es totalmente segura, aprobada por Anmat y no se utilizan agujas ni artefactos invasivos. Como siempre, te invitamos a que te acerques a nuestro CKEA, mantengamos un diálogo donde podamos mostrar todo el proceso y coordinar un tratamiento en función de cada necesidad y posibilidad. Tenemos los equipos adecuados y correspondientes y los profesionales más preparados en la materia.

Sabemos que para algunas mujeres la resistencia que estas adiposidades le generan a sus esfuerzos, y que merecen ser abordadas profesionalmente y buscar resolverlas. Si una paciente lo asocia a la insatisfacción con su cuerpo, altera la imagen que devuelve el espejo o modifica las relaciones interpersonales, desde CKEA le proponemos tecnologías modernas para que todas las miradas, incluida la propia, sean más complacientes.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armandola

Dirección: casa central: Vélez Sarsfield 721, Mitre 171 los dos en el Parque Urquiza de la ciudad de Paraná.

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