Se jugaba en Santa Feel partido entre Colón y Vélez, por la Superliga Argentina de Fútbol, pero cuando el reloj marcaba los 22 minutos del primer tiempo, el encuentro fue suspendido.

El árbitro Andrés Merlos decidió terminar con el encuentro tras la caída de tres bombas de estruendo desde la cabecera donde se ubica la barra brava del equipo local. La segunda bomba cayó muy cerca del arquero de Vélez, César Rigamonti, quien decidió continuar el partido. Al caer la tercera, el árbitro dio por finalizado el encuentro por falta de garantías.

"Es una vergüenza, esto debería ser una fiesta. Hay que erradicar esta locura a la que llaman folclore del fútbol", expresó indignado Rigamonti tras la suspensión del partido.

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Los videos de las tres bombas

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