La artrosis es una enfermedad que afecta a muchas personas, tanto hombres como mujeres, y es muy incapacitante. Por eso vengo a dejarles algunas recomendaciones para prevenir el desarrollo de la enfermedad como por ejemplo la importancia de una alimentación sana y equilibrada, realizar ejercicio físico moderado y evitar la obesidad, entre otras cosas.

El ejercicio físico suave, como andar por terreno llano, hacer natación o andar en bicicleta, ayudan a prevenir y mejorar la artrosis articular.

No es conveniente hacer ejercicio de alto impacto, ya que empeoraría el estado de las articulaciones y aumentaría los síntomas de la artrosis.

En momentos de mucho dolor, es recomendable realizar un periodo de reposo relativo.

Un kinesiólogo puede ayudar a mejorar la funcionalidad de la articulación afectada y a disminuir el dolor que produce esta enfermedad; a través de una pauta de ejercicios físicos adaptados y específicos para cada persona y para cada tipo de artrosis. Como es el caso de las manos, codos, hombros, columna, caderas, rodillas y tobillos.

El uso de fisioterapia como por ejemplo ultrasonidos, corrientes analgésicas, magnetoterapia, tecarterapia, ayudan a disminuir la inflamación y el dolor.

Tengo artrosis: ¿qué me pongo, calor o frío?

Es una pregunta muy frecuente en el consultorio.

Hay que usar calor o frío, lo que mejor alivie, pero no más de 20-30 minutos al día.

En general el calor, aplicado en forma de baño o con una manta eléctrica, es más beneficioso en la artrosis. Por la mañana es normal que duela más, debido a la inactividad de la noche; por ello, el baño caliente por la mañana es una buena manera de desentumecer las articulaciones afectadas.

El frío es bueno para reducir la inflamación y tonificar la zona, es útil aplicar frío local mediante bolsas de hielo o baños fríos.

Las aguas termales de los balnearios también alivian el dolor y permiten hacer ejercicio mientras se flota sin cargar peso en las articulaciones.

No hay que automedicarse. Hay que tomar los analgésicos, antinflamatorios, geles y cremas, infiltraciones locales y fármacos que el médico prescriba de manera individualizada a cada paciente.

Otras recomendaciones:

• Evitar mantener mucho tiempo la misma postura. No estar mucho tiempo de pie quieto. Hay que repartir el peso entre las dos piernas y tener una buena base de sustentación.

• Dormir en cama plana, con un colchón firme.

• Evitar sentarse en sillones o sofás hundidos. Usar sillas con respaldo recto, donde las caderas y rodillas mantengan una posición natural y los pies estén en contacto con el suelo.

• No levantar pesos excesivos.

• Procurar no caminar por terrenos irregulares y no estar de pie excesivamente sin descansar.

• Usar el ascensor en vez de las escaleras.

• Calzar zapatos con suela gruesa o plantillas, que absorban el impacto al caminar sin mucho tacón y sin cordones para no tener que agacharse. Calzadores con mangos largos pueden ser de gran utilidad.

• Algunos pacientes pueden encontrar útil el uso de bastón, para mantener el equilibrio y evitar las caídas.

• Para no forzar las articulaciones, utilizar ayudas, como abrelatas eléctricos, utensilios domésticos con mango ancho y poco peso (cubiertos, pinzas con mango largo…)

• Usar férulas de descarga cuando se tiene un brote de dolor. No es conveniente abusar de ellas porque a la larga puede perjudicar la articulación, atrofiando la musculatura y perdiendo movilidad.

Espero que les haya gustado la lectura y les sean de utilidad estos consejos.

Para turnos o una consulta sin cargo de evaluación, podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes:

instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armándola

Dirección: Vélez Sarsfield 721, entre Mitre y Etchevehere. Parque Urquiza. Paraná.

Lic. María José Armándola Mat:939

Comentá y expresate