Jorge Nicolás Martínez permanece encarcelado desde que se dispuso su prisión preventiva por la desaparición de Fátima Florencia Acevedo. Tras el hallazgo del cuerpo, el alojamiento de Martínez en la cárcel de Paraná se estima que será muy prolongado, y si se confirman las sospechas sería condenado a perpetua por el femicidio de la joven.

Las primeras horas de la expareja de la víctima no fueron tranquilas. Una vez que fue derivado al pabellón 9 hubo un grupo de internos que se enteró de la búsqueda del cuerpo de la mujer, por lo que intentó varias veces “ajusticiarlo” y atacarlo por el hecho. Ante esto, los penitenciarios debieron resguardar la integridad física del detenido.

Según publicó UNO, se ordenó desde la Dirección de la cárcel llevarlo hasta el sector de celdas aledaño a la guardia central del complejo.

Allí se dispuso extremar la vigilancia sobre Martínez, a fin de que no sea atacado por otros presos o intente quitarse la vida.

Lo que llamó la atención es lo que contó a algunos condenados. Sigue insistiendo en que no tiene nada que ver con la desaparición y el crimen de Fátima. “Asegura que ella se fue a Bovril”, se explicó a UNO.

En tanto, se conoció que del primer contacto con el equipo interdisciplinario de la cárcel, Martínez se mostró poco receptivo a brindar mayor información. Sólo habría comentado que él no es culpable y que no sabe qué le pasó a su expareja.

Por los primeros datos, se comparó su comportamiento y rasgos de personalidad, muy similares a los de Miguel Ángel Lencina (considerado responsable de la desaparición de Fernanda Aguirre). Pese a esto, no solicitó ningún tipo de contención psicológica por estar privado de la libertad, y en todo caso muestra “una dureza y aguante” muy llamativos.

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