La situación de la empresa Ribeiro está cada vez más complicada. Desde hace once meses le está pagando a sus empleados el salario en cuotas y desde hace cinco meses entraron en proceso preventivo con lo que lograron el beneficio de no pagar cargas sociales.

Mario Amado, delegado de Comercio, dijo que "Manuel Ribeiro no da la cara, no se acerca ni habla con los trabajadores".

Con un futuro laboral incierto, el lunes "la empresa y el sindicato de Comercio firmaron un acuerdo para depositar la segunda cuota de diez mil pesos como si con eso alcanzase para vivir. La posición del gremio es acompañar a las empresas y no a los trabajadores".

Durante este martes, la cadena de venta de electrodomésticos confirmó el cierre de su sucursal de Flores, ubicada en Avenida Rivadavia al 7500, y este conflicto tiene a más de 1500 trabajadores en plena incertidumbre desde hace casi un año.

A los empleados afectados directamente por el cierre les informaron que en 48 horas los reubicarían, pero hay escepticismo en el personal de la firma. De hecho encararon una protesta en el barrio de Caballito.

Desde la empresa justificaron el cierre en el acta firmada por el escribano: "Notificamos a ustedes que debido a la situación de crisis económica generalizada y particularmente la crisis que atraviesa la industria Retail´, todo lo cual es público y notorio, nos vemos obligados a cesar la operatoria de la sucursal Flores de Ribeiro".

Con 85 sucursales y cobertura en 18 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, la firma pidió Procedimiento Preventivo de Crisis y espera el aval legal para reestructurarse en un movimiento que podría dejar cientos de trabajadores en el camino, publicó iProfesional.

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